“Hiroshima” de John Hersey: cuerpos, historia y periodismo
Publicado en 1946, Hiroshima (Editorial Debate) reconstruye la experiencia de seis sobrevivientes de la bomba atómica. Ochenta años después, el libro de John Hersey sigue interpelándonos sobre la guerra, sus víctimas y el lugar del periodismo.
Vivimos tiempos convulsos. La guerra se ha instalado en las noticias con una frecuencia que amenaza con restarle peso y significado a la propia palabra. Desde países como Chile, alejados de los conflictos armados actuales, muchas veces sus efectos parecen adquirir importancia cuando alcanzan nuestra realidad económica y productiva. En esa distancia podemos olvidar su dimensión más concreta: al otro extremo de las armas cada vez más sofisticadas siempre hay cuerpos.
Publicado originalmente en 1946, Hiroshima, de John Hersey, es uno de esos libros que lamentablemente nunca pierden actualidad. El periodista estadounidense viajó a Japón después del lanzamiento de la bomba atómica sobre Hiroshima y escogió las historias de seis sobrevivientes para reconstruir lo ocurrido. En lugar de explicar la catástrofe desde las decisiones militares o las grandes cifras, Hersey dirige la mirada hacia quienes estaban allí cuando, a las 8:15 de la mañana del 6 de agosto de 1945, su vida cotidiana fue destruida.
Desaparecer para que otros aparezcan
Una de las decisiones más significativas de Hiroshima está en la forma de contar. Las elecciones narrativas de Hersey sitúan a las víctimas en el centro del relato y permiten que los cuerpos heridos dejen de formar parte de una estadística para recuperar nombres, historias y experiencias. Juan Gabriel Vásquez, traductor y autor de la introducción de la edición de Debate de 2015 que comentamos en esta reseña, escribe que “Hiroshima lucha a brazo partido contra la abstracción”. Esa frase contiene una de las claves para acercarse al libro.
Ochenta años después, esa forma de mirar también permite volver sobre el sentido del periodismo. En un momento marcado por la pérdida de credibilidad de los medios y la irrupción de la inteligencia artificial en la producción de información, Hiroshima recuerda el valor de una mirada capaz de detenerse donde otros ven cifras. En esta nueva entrega de Cita de Libros, revisamos una obra que permanece como testimonio de los horrores de la guerra y como ejemplo de una decisión esencial del oficio periodístico: apartarse para hacer visibles a quienes podrían desaparecer entre las ruinas de la historia.
Revisa el comentario completo a continuación:
Inscríbete en el Newsletter Cultívate de El Mostrador, súmate a nuestra comunidad para contarte lo más interesante del mundo de la cultura, ciencia y tecnología.