El G7 se muestra firme frente a Rusia y se compromete ante el cambio climático
Los siete países más industrializados, que se reunieron en Elmau (Alemania) el 7 y 8 de junio, concluyeron su cumbre anual condenando la intervención de Moscú en Ucrania y comprometiéndose para luchar contra el calentamiento global.
La prioridad para los líderes de EEUU, Alemania, Reino Unido, Francia, Italia, Japón y Canadá era mostrarse unidos frente a Rusia, un año tras su exclusión de lo que era el G8 después de la anexión de Crimea por Moscú.
Los dirigentes enviaron un mensaje de firmeza a Vladímir Putin: no se levantarán las medidas restrictivas contra Rusia. “Estamos dispuestos a reforzar las sanciones si la situación así lo requiere”, afirmó la canciller alemana, Angela Merkel, anfitriona de la cumbre, con el respaldo del presidente estadounidense, Barack Obama.
La duración de las sanciones estará vinculada al compromiso por parte de Moscú de respetar los acuerdos de Minsk, firmados en febrero de este año, implementando un alto el fuego en Ucrania. El presidente francés, François Hollande, precisó que se endurecerían efectivamente las acciones si “se demuestra que Rusia sigue armando y apoyando a los separatistas prorrusos”.
Reducir las emisiones entre un 40 y un 70 %
A través de su declaración, los siete jefes de Estado también se comprometieron a luchar contra el cambio climático con objetivos ambiciosos.
El presidente francés, François Hollande, calificó de «fundamentales» los compromisos de los socios del G7 con aspiraciones «realistas» para garantizar el éxito de la Cumbre del Clima que acogerá París en diciembre con el fin de buscar un sustituto global para el Protocolo de Kioto a partir de 2020.
El objetivo común es mantener el calentamiento global bajo los dos grados centígrados y reducir las emisiones de gases entre un 40 y un 70 % para 2050.
Las ONG presentes en Elmau aplaudieron los avances prometidos en la declaración y consideraron un éxito un texto que venció las reticencias de Japón y Canadá, pero advirtieron de que permanecerán vigilantes para que no quede en papel mojado.