Brasil: suben a tres los muertos por accidente aéreo en Belo Horizonte
Tras despegar del aeropuerto de Pampulha con destino a São Paulo, el piloto reportó dificultades a la torre de control antes de perder el control y estrellarse. La aeronave siniestrada, un monomotor modelo EMB-721C de 1979, no contaba con autorización para operar como taxi aéreo.
A tres aumentó el número de fallecidos por el accidente aéreo ocurrido el lunes en Belo Horizonte, Minas Gerais (Brasil), tras confirmarse la muerte del empresario Leonardo Berganholi, quien permanecía hospitalizado en estado grave desde el siniestro.
El accidente involucró a una avioneta monomotor que se estrelló contra un edificio residencial poco después de despegar del aeropuerto de Pampulha, en la capital mineira.
De acuerdo con informaciones oficiales, el piloto Wellington Oliveira, de 34 años, y el pasajero Fernando Moreira Souto, de 36 años, murieron en el lugar del impacto. Souto era hijo del alcalde de la ciudad de Jequitinhonha.
Otras dos personas que viajaban en la aeronave, Arthur Schaper Berganholi, de 25 años, hijo del empresario fallecido, y Hemerson Cleiton Almeida Souto, de 53 años, resultaron gravemente heridas y se trasladaron al Hospital João XXIII, uno de los principales centros de atención de emergencias del estado.
Según la reconstrucción preliminar de los hechos, el avión había despegado desde el municipio de Teófilo Otoni, ubicado en el noreste de Minas Gerais, con seis ocupantes y realizó una escala en Belo Horizonte. Tras el aterrizaje, dos pasajeros descendieron y uno nuevo abordó el aparato, que volvió a despegar posteriormente con cinco personas a bordo, rumbo a la ciudad de São Paulo, su destino final.
Poco después del nuevo despegue, el piloto reportó dificultades a la torre de control del aeropuerto de Pampulha, antes de perder el control y estrellarse en el estacionamiento de un edificio residencial, causando daños materiales, además de las víctimas.
Datos de la Agencia Nacional de Aviación Civil indican que la aeronave accidentada era un modelo EMB-721C, fabricado en 1979, con capacidad para hasta cinco pasajeros además del piloto y un peso máximo de despegue de 1.633 kilogramos. Las autoridades señalaron que el avión no contaba con autorización para operar como taxi aéreo, es decir, no podía ser utilizado para transporte comercial de pasajeros o carga mediante remuneración.
El Centro de Investigación y Prevención de Accidentes Aeronáuticos (Cenipa), organismo adscrito a la Fuerza Aérea Brasileña (FAB) y encargado de analizar las causas de accidentes aéreos en el país, ha puesto en marcha una indagación sobre lo ocurrido.
Entre las hipótesis iniciales se consideran posibles fallas técnicas o problemas durante la fase de despegue, aunque aún no hay conclusiones definitivas.