PAÍS
Consejo Fiscal Autónomo
CFA valora foco procrecimiento del proyecto de ley miscelánea, pero alerta déficit fiscal hasta 2031
El Consejo Fiscal Autónomo advirtió que la iniciativa de reconstrucción del Gobierno impulsa el crecimiento y la eficiencia del gasto, pero mantiene un impacto deficitario al menos hasta 2031, incluso considerando el efecto del mayor crecimiento económico.
El Consejo Fiscal Autónomo (CFA) advirtió que el proyecto de ley Misceláneo o de reconstrucción y desarrollo económico del Gobierno presenta riesgos fiscales relevantes, pese a valorar que su eje principal esté puesto en promover el crecimiento. En su exposición ante la Comisión de Hacienda de la Cámara, el organismo sostuvo que la iniciativa combina medidas de gasto, cambios tributarios y simplificación regulatoria, pero que su efecto sobre las cuentas públicas sigue siendo deficitario en el corto y mediano plazo.
Según el CFA, el análisis fue acotado exclusivamente a los aspectos fiscales del proyecto, bajo la premisa de que los gastos permanentes deben financiarse con ingresos permanentes. En esa línea, remarcó que el contexto actual de estrechez fiscal exige que el informe financiero del proyecto sea evaluado con criterios de prudencia.
El organismo explicó que, sin considerar el efecto del mayor crecimiento, el proyecto genera un déficit persistente durante todo el horizonte de evaluación, con un máximo de 0,71% del PIB en 2030 y de 0,43% del PIB en 2050. Incluso incorporando el efecto de segunda vuelta asociado al crecimiento, el balance fiscal seguiría siendo negativo en 2030, con un déficit de 0,3% del PIB.
A juicio del Consejo, entre 2026 y 2031 la iniciativa provoca un impacto fiscal neto negativo, por lo que para alcanzar neutralidad en ese período serían necesarias fuentes de financiamiento adicionales de magnitud relevante, que hoy no están contenidas en el proyecto. El CFA sostuvo que las compensaciones previstas no alcanzan a cubrir la merma de ingresos fiscales.
Pese a esos reparos, el organismo valoró que el proyecto priorice el crecimiento económico y la eficiencia del gasto, al considerar ambos elementos como pilares para reforzar la sostenibilidad fiscal en el mediano plazo. No obstante, advirtió que existe un descalce entre costos y beneficios: los menores ingresos y gastos comprometidos se materializan con alta certeza desde el inicio, mientras que los beneficios derivados del mayor crecimiento son graduales e inciertos.
El CFA alertó que, si esos mayores ingresos esperados no se concretan en la magnitud y velocidad proyectadas, el deterioro fiscal podría ser mayor al previsto en el informe financiero. Entre los principales riesgos directos mencionó la rebaja del Impuesto de Primera Categoría, el crédito tributario al empleo, la exención transitoria de IVA a viviendas nuevas, la compensación al Fondo Común Municipal, los eventuales menores ahorros por licencias médicas y las incertidumbres asociadas a impuestos sustitutivos y repatriación de capitales.
Entre los riesgos indirectos, el organismo destacó la incertidumbre sobre el impacto real del proyecto en el crecimiento y el grado en que ese crecimiento podría traducirse efectivamente en mayores ingresos fiscales.
Como cierre, el consejo entregó 12 recomendaciones. Entre ellas, planteó que el proyecto debiera avanzar hacia una mayor neutralidad fiscal en el corto y mediano plazo, mejorando el calce entre menores ingresos tributarios y medidas compensatorias. También sugirió evaluar ajustes en gradualidad, aplazamientos, límites de montos, monitoreo y condicionalidad de algunas medidas, además de incorporar escenarios de sensibilidad y estrés para medir mejor los riesgos fiscales.
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