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Doble terremoto en Venezuela activa ayuda mundial y moviliza a la diáspora en Chile
La comunidad venezolana en Chile comenzó a organizar campañas de apoyo para las víctimas del doble terremoto que devastó el norte del país. Mientras crece la ayuda internacional, los equipos de rescate buscan sobrevivientes y las autoridades temen que la cifra de fallecidos siga aumentando.
El devastador doble terremoto que sacudió el norte de Venezuela no solo ha provocado una de las mayores tragedias naturales de la historia reciente del país. También ha generado una rápida reacción de los migrantes venezolanos en distintos lugares del mundo, particularmente en Chile, donde reside una de las comunidades más numerosas de Sudamérica.
Apenas horas después del desastre, organizaciones de venezolanos comenzaron a coordinar redes de apoyo para localizar familiares, compartir información sobre personas desaparecidas y preparar campañas solidarias destinadas al envío de ayuda humanitaria.
En redes sociales se multiplican los llamados para recopilar medicamentos, insumos médicos y recursos económicos, mientras dirigentes comunitarios mantienen contacto permanente con familiares en Caracas, La Guaira y otras ciudades gravemente afectadas.

– Integrantes de la Defensa Civil de Venezuela participan este jueves, en las labores de remoción de escombros y búsqueda de sobrevivientes entre edificios colapsados por los terremotos, durante un operativo de rescate en el municipio de Chacao, en el este de Caracas (Venezuela). EFE/ Boris Vergara.
Inédita coordinación internacional
La magnitud de la catástrofe también activó una respuesta internacional pocas veces vista en Venezuela.
Estados Unidos anunció el despliegue inmediato de equipos especializados de búsqueda y rescate urbano, personal médico, hospitales de campaña y ayuda humanitaria, mientras mantiene coordinación directa con las autoridades venezolanas para facilitar el ingreso de la asistencia.
Al mismo tiempo, la ONU comenzó la coordinación de agencias humanitarias internacionales, mientras la Unión Europea activó el sistema satelital Copernicus para elaborar mapas de daños que permitan orientar las operaciones de rescate.
A las ofertas de apoyo también se sumaron Chile, Brasil, Ecuador, México, El Salvador, Argentina, Qatar, Alemania, China, Turquía y otros países que comprometieron equipos USAR, hospitales móviles, especialistas y ayuda logística para enfrentar la emergencia.
La prioridad sigue siendo encontrar sobrevivientes entre los más de cien edificios colapsados, especialmente en La Guaira, el estado más golpeado por la tragedia, donde continúan las labores de búsqueda durante las 24 horas.
Un fenómeno excepcional
Los especialistas coinciden en que el desastre corresponde a un fenómeno extremadamente poco frecuente: un “doblete sísmico”.
Dos terremotos de magnitudes 7,2 y 7,5 se produjeron con apenas 39 segundos de diferencia cerca de Morón, en la costa norte venezolana. Aunque la diferencia entre ambas magnitudes parece pequeña, el segundo liberó varias veces más energía que el primero, multiplicando el daño estructural y reduciendo prácticamente a cero la capacidad de evacuación entre ambos eventos.
Las autoridades venezolanas mantienen un balance oficial preliminar de víctimas con 164 víctimas fatales y cerca de mil heridos, pero han advertido que la cifra seguirá aumentando a medida que avanzan las labores de rescate en edificios derrumbados y zonas donde todavía existen personas desaparecidas.
El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) también ha advertido que, dada la intensidad del terremoto, la vulnerabilidad de muchas construcciones y la cantidad de personas que podrían permanecer bajo los escombros, el número definitivo de fallecidos podría ser considerablemente superior al balance inicial.
Mientras decenas de miles de venezolanos pasan una nueva noche fuera de sus hogares por temor a las réplicas, la tragedia ya es considerada por sismólogos internacionales como el evento tectónico más destructivo registrado en el país desde comienzos del siglo XX y una de las mayores emergencias humanitarias que enfrenta Venezuela en los últimos años.