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Trump pacta con Putin suministro de diésel ruso y promete bajar los precios antes de las elecciones
Moscú confirmó el acuerdo para abastecer a los mercados estadounidense y mundial, con entregas desde octubre y aumentos sujetos al estado de sus refinerías. El anuncio llega antes de los comicios del 3 de noviembre, en medio del malestar por los combustibles y el costo de la vida.
El presidente de Rusia, Vladímir Putin, confirmó este viernes un acuerdo con su homólogo de Estados Unidos, Donald Trump, para suministrar combustible al mercado estadounidense y mundial. El mandatario norteamericano prometió una rápida caída de los precios del diésel, a menos de un mes de las elecciones de medio mandato del 3 de noviembre.
Según informó EFE, Trump anunció tras la conversación telefónica una entrega inmediata de más de 300 mil toneladas de diésel, otras 500 mil en noviembre y un millón inmediatamente después. También anticipó un suministro posterior de tres millones de toneladas, condicionado al estado de las refinerías rusas.
“La parte rusa confirmó su disposición a suministrar petróleo y productos petrolíferos a los mercados estadounidense y mundial. Estoy seguro de que esto repercutirá positivamente en toda la economía mundial”, señaló Putin en un comunicado publicado en la web del Kremlin.
El viceprimer ministro ruso, Alexandr Nóvak, precisó que los envíos serían de 300 mil toneladas en octubre, 500 mil en noviembre y hasta un millón en diciembre, con la posibilidad de alcanzar tres millones de toneladas mensuales.
La promesa de Trump y el déficit ruso
Trump vinculó el anuncio a la guerra en Irán y sostuvo que, gracias al acuerdo y a lo que describió como el control total del estrecho de Ormuz, los precios del diésel “bajarán drásticamente y a gran velocidad”. El mandatario puso entre los principales beneficiarios a agricultores, ganaderos y camioneros estadounidenses.
La apuesta llega en medio de la preocupación de la Casa Blanca y del Partido Republicano por las elecciones de noviembre, con sondeos favorables a los demócratas y malestar ciudadano por el precio de la gasolina y las dificultades para afrontar el costo de la vida.
Rusia, sin embargo, ha enfrentado en los últimos meses un grave déficit de combustible y largas filas en gasolineras, después de los ataques ucranianos contra sus refinerías. El estado de esas instalaciones condiciona el aumento de los suministros anunciado por Trump.
Nóvak aseguró que “el mercado ruso también estará plenamente abastecido de diésel” y adelantó que Moscú levantará de inmediato las restricciones que había impuesto a su exportación.
Ucrania sigue en la conversación
Putin informó que ambos mandatarios también abordaron las perspectivas de un arreglo de la guerra en Ucrania, la situación de Irán y las relaciones bilaterales.
En su anterior llamada, hace un mes, Trump había pedido el fin de las acciones militares rusas. La escalada posterior aplazó indefinidamente la reanudación de las negociaciones de paz, mientras Kiev envió esta semana una delegación a Estados Unidos para intentar reactivar el proceso.
El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, cuestionó esta semana la actitud de Washington, después de que un ataque ruso contra un edificio de viviendas dejara 22 muertos. “Tú no puedes negociar proyectos económicos para el futuro con los rusos por una parte y, al mismo tiempo, decir que nos encontramos en (…) un punto muerto diplomático”, afirmó, en referencia a declaraciones del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio.