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Marco Rubio invoca a Grecia para defender a Trump entre protestas e intereses estratégicos
Rubio presentó la política de Trump como una recuperación del legado griego y pidió a Europa seguir el ejemplo de Atenas. Más de 2.000 personas protestaron contra su visita, mientras Washington buscó reforzar una alianza que abre mercados para sus armas y su gas.
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, invocó la antigua Grecia para justificar la política de Donald Trump. En su discurso del 7 de octubre en Atenas, con la acrópolis de fondo, enlazó la democracia y la filosofía griegas con la expansión militar y presentó a su Gobierno como el encargado de recuperar el poder de Occidente.
Deutsche Welle (DW) informó que más de 2.000 personas, según la policía, protestaron contra su visita la noche anterior al discurso en el centro de Atenas. El sindicato Pame, vinculado al Partido Comunista de Grecia (KKE), convocó la manifestación junto con grupos estudiantiles y de izquierda.
Rubio elogió a Grecia por su cooperación con Washington en energía, migración y defensa, y pidió al resto del continente imitarla: “Es nuestra más sincera esperanza que toda Europa siga su ejemplo”.
La democracia y los conquistadores
El jefe de la diplomacia estadounidense reivindicó la influencia griega sobre las instituciones de su país: “Grecia está literalmente tallada en la arquitectura de nuestro Gobierno, en las imponentes columnas, en las cúpulas y en los monumentos de toda nuestra capital”. También destacó la fascinación de los fundadores estadounidenses por la Antigüedad.
En ese mismo relato, exaltó a los conquistadores: “Y las cualidades que llevaron a Alejandro a conquistar todo el mundo conocido reaparecieron en César, Carlomagno y Cortés”. Luego describió la expansión estadounidense como una prolongación de esa historia: “La civilización de Atenas y Roma transformó una incipiente república costera en un imperio continental”.
Rubio llevó esa reivindicación al programa de Trump. “Elegimos la búsqueda, sin disculpas, del poder nacional”, afirmó. Defendió la recuperación de las cadenas de suministro, la reindustrialización y el refuerzo militar, y los vinculó con la competencia por las tecnologías y las industrias del futuro.
Armas y gas en la agenda
Un artículo de El País de España cuestionó el homenaje histórico y sostuvo que “el principal motivo de su visita no eran los ideales, sino dos temas clave: la defensa y la energía y sus correspondientes mercados”.
El diario identificó a Grecia como un cliente de la industria militar estadounidense, con la modernización de sus F-16 y la proyectada compra de F-35. También destacó el Corredor Vertical, que busca transportar gas natural licuado (GNL) de Estados Unidos hacia Europa Central y del Este.
Rubio también incluyó en la alianza la cooperación tecnológica y el objetivo de asegurar las fronteras europeas frente a lo que calificó como amenazas de la migración masiva.
La fuerza como legado occidental
Rubio respaldó el uso de la fuerza con otra referencia a los antiguos griegos: “Entendían que el arte de gobernar requiere prudencia y diplomacia, pero también entendían que requiere la capacidad de ejercer la fuerza cuando la prudencia y la diplomacia fallan”.
Con esa comparación, atribuyó a su administración la tarea de recuperar una tradición para todo Occidente: “Esta es la comprensión clásica de la política y del arte de gobernar que la Administración Trump espera recuperar no solo para nuestro país, sino para el conjunto de nuestra civilización”.
Su reivindicación de Grecia sirvió así para defender el programa de Washington como una misión compartida por Europa.