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Créditos: EFE
Presidencia paraguaya desmiente fuga de Santiago Peña en medio de protestas y juicio político
La Presidencia descartó versiones de que el mandatario habría viajado a Argentina. Su renuncia sigue sin ser aprobada por el Congreso, mientras el Senado avanza con el proceso de destitución y manifestantes exigen que responda ante la Justicia por la crisis de Ueno Bank.
La Presidencia de Paraguay salió este jueves a desmentir los rumores sobre una supuesta salida del país del mandatario Santiago Peña, quien presentó su renuncia en medio de la crisis financiera provocada por el cierre de Ueno Bank, pero permanece formalmente en el cargo mientras avanza un juicio político en su contra.
“Él está en el país, quiero reiterar esto hasta el cansancio, porque ha habido mucha información de que se fue a la Argentina, de que viajó a no sé dónde, que tomó un avión. No, el presidente de la República está en el país”, afirmó el vocero presidencial, Guillermo Grance, desde la residencia oficial Mburuvicha Róga, en Asunción.
El portavoz aseguró además que Peña ejercerá su derecho a la defensa ante el Senado, que comenzó a tramitar la acusación por “mal desempeño de sus funciones”, aprobada previamente por unanimidad en la Cámara de Diputados.
La situación institucional sigue abierta. Aunque Peña anunció este jueves su renuncia, legisladores oficialistas abandonaron una sesión conjunta del Congreso y dejaron sin quórum la votación necesaria para aceptarla y activar la sucesión presidencial.
La diferencia no es menor: si su renuncia es aceptada, Peña conservaría la condición de senador vitalicio y sus fueros; si es destituido mediante juicio político, perdería esa protección constitucional.
Protestas frente al Congreso
Mientras se desarrollaban las sesiones legislativas, decenas de manifestantes se concentraron frente al Congreso en Asunción para exigir que el proceso avance hasta la destitución del mandatario y que se investiguen las eventuales responsabilidades por la crisis bancaria.
“Nosotros no queremos que se acepte su renuncia, porque si se acepta, él quedaría blindado como senador vitalicio”, declaró a EFE la activista María Stela Invernizzi.
Otro manifestante, Cristian Domínguez, responsabilizó al gobernante por la situación y exigió que se recuperen tanto los recursos públicos invertidos en Ueno Bank como los depósitos de los ahorristas que permanecen congelados.
La crisis estalló después de que el Banco Central de Paraguay ordenara el proceso de resolución de Ueno Bank, entidad con 2,9 millones de clientes en un país de 6,1 millones de habitantes, tras detectar que su índice de solvencia había caído por debajo del 50% del mínimo exigido.
El banco, al que ha sido vinculado Peña, recibió durante su administración millonarios recursos de entidades públicas, incluido el Instituto de Previsión Social (IPS), encargado de administrar las pensiones de buena parte de los trabajadores paraguayos.