Por Qué Gana Sebastián
El presidente va subiendo en las encuestas y se rumorea que en la próxima CEP remontará a 30% de apoyo, desde el 24% anterior. ¿Cómo lo hace? Les voy a decir: hoy «El Mostrador» publica un estudio de una universidad y una firma especializada donde comprueban que el 92% de las menciones que hacen los noticieros de TV de Sebastián Piñera, que son diarias, son positivas.
Si de cada diez menciones públicas de una persona, nueve son favorables, parece imposible que la ciudadanía tenga un juicio mayoritario adverso de esa persona. Pero, así y todo, lo tiene del presidente, si bien éste va remontando. Y no podría ser de otra manera, pues el público recibe diariamente una visión abrumadoramente favorable a él. Lo raro es que todavía el juicio adverso sea mayoritario.
Yo competí con Sebastián por un escaño senatorial en 1989 y, cuando se acercaba el fin de la campaña, teníamos que ir al programa más visto de la TV junto a un adversario de la lista contrincante y enfrentar un panel de periodistas supuestamente inquisitivos y sagaces. A mí me correspondió ir con Eduardo Frei, debatir con él y recibir preguntas difíciles del panel de periodistas. Sebastián tenía que ir con la ex senadora socialista María Elena Carrera, pero ésta decidió no concurrir y a Sebastián le quedó el campo libre y todo el tiempo del debate para él solo, sin contradictor. Y se lució. Un partidario mío les había enviado a los periodistas un recorte de diario sobre un tema difícil para Sebastián (Banco de Talca), pero ninguno le preguntó sobre eso.
Ahora se ha suscitado mucho debate en torno a la encuesta CASEN, que mostró una disminución de la pobreza de 15,1% a 14,4%, es decir, de 07 puntos porcentuales. Pero, por alguna razón, el margen de error de la encuesta no se dio a conocer junto con su resultado. En un comentario de la subsecretaria de evaluación social del gobierno ella dice que el margen de error fue de 0,7%. Yo siempre he visto que cuando la diferencia entre dos candidatos en una encuesta es igual o menor que el margen de error se declara «empate técnico». Pero en el caso de la CASEN no, sino que se declaró que la pobreza disminuyó en 0,7 puntos y no se dio el margen de error. El país aplaudió la disminución de la pobreza y nadie habló de «empate técnico», es decir, de que no se puede decir si disminuyó o no.
El ministro Lavín ha escrito hoy en «El Mercurio» que, más allá de eso, en 2009-2011 se crearon 200 mil empleos anuales, lo cual permitió aumentar los ingresos autónomos de los pobres y, debido a ello, la pobreza disminuyó. «Lo demás es música», termina diciendo. Bueno, entre la «música» está el hecho de que la encuesta para medir el desempleo cambió y ahora es más «blanda», es decir, personas que no eran consideradas ocupadas en la encuesta anterior, en la actual sí. Hubo un debate entre economistas acerca de si se habían creado efectivamente los empleos que dice el gobierno, pero el hecho es que, para la opinión pública, lo que quedó fue el número de nuevos empleos de la nueva encuesta.
Ahora, que se dio un bono a los pobres en la misma fecha en que se tomaban en terreno las muestras de la CASEN es un hecho; y que ese bono aumentó los ingresos es otro hecho, si bien no sabemos en cuánto. Y tampoco se ha negado que se dio a conocer la disminución de la pobreza mostrada por esa encuesta, y no el margen de error, en las mismas semanas en que se hacía el trabajo de terreno de la encuesta CEP. Nadie habló de «empate técnico» y todos de disminución de la pobreza. El gobierno ganó en toda la línea.
Entonces, Sebastián está mostrando su capacidad de cambiar las encuestas a su favor. Él tiene esa capacidad. Si enfrenta una votación que promete ser adversa, consigue que algunos votos cambien a su favor. Pasó en la reforma tributaria. Y recuérdese la comisión investigadora de la Cámara, con mayoría de la Concertación, cuando debió decidir si pedía o no la grabación donde «una voz» ordenaba a Banchile comprar acciones de LAN con información privilegiada. La moción de pedir la grabación fue derrotada, porque dos votos de la Concertación votaron en contra. El diputado Burgos (DC), que había promovido la moción, resultó defraudado. Poco después fue invitado a un viaje internacional del presidente, al parecer, sin conocimiento de éste, pues cuando lo vio en el avión se le acercó y le preguntó a Burgos dos veces, con severidad: «¿Usted cree que merece este viaje?» Ambos sabían de qué estaba hablando.
Todo esto debe haber pasado inadvertido para el grueso de la opinión pública, pero no para quienes leemos atentamente los diarios, entre quienes me cuento. Y por eso creo saber, muchas veces, por qué gana Sebastián.