lunes, 19 de noviembre de 2018 Actualizado a las 15:43

Opinión

Autor Imagen

La muerte del siglo XX

por 2 octubre, 2012

La muerte del siglo XX
La pregunta no es si la UDI está destinada a hundirse como hace tiempo ya se hundió la URSS y el Siglo XX. La pregunta es en realidad cuándo y cómo. Lo que efectivamente puede trizar el dique UDI en este país es aquello que en el 2011 se configuró en las calles, es decir, la fuerte crítica al modelo económico, a las desigualdades que el modelo económico reproduce, a la injusticia indignante, al lucro sin cuartel. En esto Mayol y la Conferencia Episcopal, paradójicamente, tienen razón. No es puro voluntarismo.
  • Compartir
  • Twittear
  • Compartir
  • Imprimir
  • Enviar por mail
  • Rectificar

No es tan evidente que ya no estamos en el Siglo XX; que el dichoso siglo ya terminó hace bastante tiempo, que sus lógicas de interpretación ya bordean la inoperancia, que sus formas de pensamiento no tributan ningún rendimiento práctico, o que sus disputas ideológicas resultan tan irrelevantes para un mundo nuevo y con desafíos más urgentes que las antiguas urgencias de la Guerra Fría, por ejemplo. No, no es tan evidente.

Sólo bastaría darse cuenta de que vivimos regidos por una ‘Constitución de Guerra Fría’, con lógica de Guerra Fría, para tomarse más en serio la necesidad de escribir una nueva carta fundamental. Sólo bastaría darse cuenta que la necesidad ideológica de socavar la Educación Pública responde a una guerra de la más noble derecha chilena contra el sovietismo-comunismo-estalinismo internacional —así de jocoso— para tomarse más en serio la urgencia de encarar las nuevas demandas de las sociedades globalizadas del futuro con una educación pública robusta, actualizada y justa.

Pero, no. Nuestras disputas siguen siendo —en muchos sentidos y en muchos ámbitos— las disputas del viejo Siglo XX.

La muerte del gran historiador Eric Hobsbawm es el momento propicio, memento mori, para preguntarnos por esta absurda obstinación tan nuestra de seguir chancando el Siglo XX a ver si todavía puede entregar los sabores de la contrarrevolución, no sé… ¿friedmaniana, reaganiana, tatcheriana?

¿No fueron los de la UDI, dueños de una universidad, los que pretendían instalar un Juan Pablo II tamaño Godzilla encarando la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile? Ya sé. Que si los comunistas hubiesen tenido la plata, instalaban una de Fidel Castro tamaño King-Kong… Bueno, ese es precisamente el problema del ‘Siglo XX UDI’.

Basta mirar a los héroes máximos de la UDI, Augusto Pinochet Ugarte y Jaime Guzmán Errázuriz, para pensarlo.

La UDI, el partido más poderoso de la derecha chilena, vertebrado por un pensamiento arqueológicamente ligado a un hispanismo retardatario o franquista, a un catolicismo altamente clasista y conservador, es el partido que mejor representa el ‘necrologismo ideológico’ de toda la cultura política chilena. Hace rato. Con creces.

No hay un partido que configure mejor el entrampamiento en el cual nos encontramos que la UDI.

Los UDI, varados en un Siglo XX hundido con la URSS, siguen remando su Caleuches fantasmagóricos de miedos, fundamentalismos y arcaísmos ideológicos.

Es evidente para todos. Claramente la UDI es el único y más fuerte dique que resguarda toda esa marea de transformaciones políticas, sociales y económicas que este país necesita para dejar de una buena vez de ser tan Siglo XX, tan Guerra Fría, tan Juan Pablo II y tan, por cierto, Fidel Castro.

La pregunta no es si la UDI está destinada a hundirse como hace tiempo ya se hundió la URSS y el Siglo XX. La pregunta es en realidad cuándo y cómo.

Lo que efectivamente puede trizar el dique UDI en este país es aquello que en el 2011 se configuró en las calles, es decir, la fuerte crítica al modelo económico, a las desigualdades que el modelo económico reproduce, a la injusticia indignante, al lucro sin cuartel. En esto Mayol y la Conferencia Episcopal, paradójicamente, tienen razón. No es puro voluntarismo.

La UDI no es sólo el partido del viejo Siglo XX ideológico-moral, sino también del viejo Siglo XX ideológico-económico, y es por ahí, precisamente por ahí, por donde el dique puede hacer agua.

Ya sé. El discurso dice ‘pleno empleo’, ‘economía sana’, ‘hemos reduplicado el presupuesto social y educativo’. Pero la calle, ese es el punto, la calle dice otra cosa, siente otra cosa, quiere otra cosa. Reprimida y todo, pero se percibe otra cosa.

Ya sé. Nadie vive de percepciones, sino de realidades. Pero cuál realidad ¿la de la reducción de la pobreza arreglada con un alambrito?; ¿la de las familias millonarias de Chile?; ¿la del término de las filas en los hospitales?; ¿la del crédito Corfo?; ¿la de la reducción de la delincuencia?

El pequeño pasito del 2011 fue muy importante para que estas preguntas se colmaran de una sana retórica. En este sentido, el expresionista ‘derrumbe’ de Mayol, que para nada representa un ‘cuadro realista’ de la sociedad chilena, es mucho más verdadero que cualquiera de esos discursos articulados desde el Segundo Piso de La Moneda.

La actual calle es la generación que tiene en su disco duro la decodificación de la Matrix, de cualquier Matrix y por cierto, de la Matrix-UDI.

Ya sé. Que los votos, que el Congreso, que la lógica electoral, que es el Partido más fuerte. Pero de nuevo vienen las preguntas hermosamente retóricas ¿los votos, el Congreso, el Partido de la lógica binominal?

La historia no se empieza de un día para otro. Ya sé. Pero hace rato que el Siglo XX hace aguas, sobre todo el ‘Siglo XX UDI’.

¿No fueron los de la UDI, dueños de una universidad, los que pretendían instalar un Juan Pablo II tamaño Godzilla encarando la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile? Ya sé. Que si los comunistas hubiesen tenido la plata, instalaban una de Fidel Castro tamaño King-Kong…

Bueno, ese es precisamente el problema del ‘Siglo XX UDI’.

Godzilla y King-Kong son dos monstruos del Siglo XX que seguramente vistos en el antiguo Cinerama de calle San Isidro asustaron a medio Santiago.

Hoy en 3D, no asustan a nadie porque precisamente de eso está hecha la calle, de 3D.

Finalmente, permítanme una breve cita de Historia del Siglo XX de Hobsbawm, tanto para motivar a dejar atrás ese ‘Siglo XX UDI’:

“… aunque por más que Marx perviviera como gran pensador, no era probable que lo hiciera, al menos en su forma original, ninguna de las versiones del marxismo formuladas desde 1890 como doctrinas para la acción política y aspiración de los movimientos socialistas. Por otra parte, la utopía antagónica a la soviética también estaba en quiebra. Ésta era la fe teológica en una economía que asignaba totalmente los recursos a través de un mercado sin restricciones, en una situación de competencia ilimitada; un estado de cosas que se creía que no sólo producía el máximo de bienes y servicios, sino también el máximo de felicidad y el único tipo de sociedad que merecía el calificativo de ‘libre’.” (p. 556)

Godzilla y King-Kong han muerto. Hace rato… lo dice la calle.

Más información sobre El Mostrador

Videos

Noticias

Blogs y Opinión

Columnas
Cartas al Director
Cartas al Director

Noticias del día

TV