lunes, 6 de febrero de 2023 Actualizado a las 10:06

Autor Imagen

La gran deuda solar

por 22 octubre, 2012

Pues la cuestión es política. Chile obedeciendo las presiones de dinero, los lobbies internacionales y la falta de espíritu nacional, no ha tenido por décadas una política energética sustentable, coherente con visión de futuro. Ni dictadura, ni Concertación, ni Alianza, han sido capaces de desarrollar, siquiera proponer, un futuro energético planificado para Chile. Aún estamos esperando.
  • Compartir
  • Twittear
  • Compartir
  • Imprimir
  • Enviar por mail
  • Rectificar

En la Universidad Santa María llegamos a tener más de 100 estaciones de medición solar, algunas con más de 40 años, que ayudaron a establecer un historial solarimétrico del país. Hace decenas de años que sabemos que en Chile están los lugares con mayor radiación solar incidente de la Tierra. Hoy en día con los nuevos satélites y también con computadores y nuevos modelos, el dato se confirma y se actualiza, considerando incluso los cambios acaecidos en la atmósfera terrestre. Resulta que la radiación disponible en determinados lugares de la patria es aún mayor que la histórica.

Dependiendo del tipo de proyectos solares, con radiación media horizontal, con seguimiento e incidencia perpendicular, para radiación sólo directa o directa más difusa, los datos se van afinando cada vez más. El resultado siempre es el mismo: El norte de Chile es el campeón mundial en recepción de energía solar. Estudios científicos de la U. de Chile, en un trabajo, realizado por encargo del Ministerio de Energía (http://ernc.dgf.uchile/explorador/solar2), llegaron a datos como el siguiente: entre 7 y 7,5 kwh/m2 (La Tercera, 29 de septiembre de 2012.).

Pues la cuestión es política. Chile obedeciendo las presiones de dinero, los lobbies internacionales y la falta de espíritu nacional, no ha tenido por décadas una política energética sustentable, coherente con visión de futuro. Ni dictadura, ni Concertación, ni Alianza, han sido capaces de desarrollar, siquiera proponer, un futuro energético planificado para Chile. Aún estamos esperando.

El periódico agrega: “…tanto así que se estima que con un área de 20 por 20 kilómetros de paneles fotovoltaicos instalados ahí, por ejemplo, se podría satisfacer la demanda de energía eléctrica de todo el país…”. Más allá de la precisión de la estimación y el tipo de tecnología fotovoltaica a usar, la proyección resulta innegablemente interesante.

El asunto es que esto confirma con mayor precisión lo que hace años que estamos diciendo los científicos solares chilenos. Incluso hace casi 50 años atrás, un científico inglés, Mr. Farrington Daniels (Yale, 1964), aseguró asuntos más audaces, como que la energía incidente en el Desierto de Atacama chileno aseguraba la demanda de  energía planetaria. Parecemos majaderos repitiendo año a año lo que hoy científicamente es innegable.

La pregunta que todos nos hacemos hace años es: ¿Por qué nos cuesta tanto cambiar el paradigma energético chileno? ¿Por qué aún en 2012 seguimos testarudamente inmersos en el petróleo (97 % importado) y el carbón (94 % importado) como energéticos primarios? Ambos energéticos suman el 53,1 % de nuestra matriz primaria, (datos CNE 2010). Ambos son absolutamente insustentables, ambos altamente contaminantes, ambos aumentan el efecto invernadero, ambos nos generan basura, dependencias energéticas, económicas y debilidades geopolíticas evidentes.

Que conste que sustentabilidad, contaminación, dependencia, son costos del petróleo y del carbón que no están debidamente evaluados y que al ser comparados con la posibilidad solar nos dejan como país sub-subdesarrollado, insustentable y atrasado, viviendo aún en plena “era del fuego” iniciada el siglo XIX.

La cuestión ya no es tecnológica: hay tecnología solar desarrollada, comprobada, segura y factible, tampoco es económica, el precio ha evolucionado por debajo el sistema carbonero actual, sin descontar  aún los costos mencionados. A diferencia del carbón y petróleo y sumemos el gas, la fuente energética, el sol, es gratuita.

Pues la cuestión es política. Chile obedeciendo las presiones de dinero, los lobbies internacionales y la falta de espíritu nacional, no ha tenido por décadas una política energética sustentable, coherente con visión de futuro. Ni dictadura, ni Concertación, ni Alianza, han sido capaces de desarrollar, siquiera proponer, un futuro energético planificado para Chile. Todavía estamos esperando… Más aún la promesa del actual gobierno, de lograr el 2020 y 20 % de la matriz eléctrica, solo la eléctrica, con energéticos renovables, ha pasado misteriosamente al 10 %. Vale decir que en pleno siglo XXI, año 2012, pues vamos para atrás.

Síguenos en El Mostrador Google News

Compartir Noticia

Más información sobre El Mostrador

Videos

Noticias

Blogs y Opinión

Columnas
Cartas al Director
Cartas al Director

Noticias del día

TV