Estereotipos navideños
Señor Director:
En Perú, una gran tienda ha sido avergonzada por su publicidad navideña que incluye, simplemente, cuatro niñas rubias con muñecas rubias. Bien, una de las muñecas tenía el pelo rojo. No es el Perú convencional.
En Chile, la publicidad de la misma tienda es distinta. Acá, vemos una mujer de piel clara y pelo rubio “asistido”, un niño de piel clara y pelo castaño-rubio, y una niña con los rasgos africanos más común en el norte del continente. Acá, el gurú del marketing ha hecho un MBA y descubierto el principio que la “diversidad” ostentosa asegura que todo el mundo se siente mejor.
El problema es, con la mujer y el niño representando la fantasía chilena de personas blancas ABC1* y la niña demostrando la aceptación de la diversidad de nuestra sociedad, avanzada en su cosmopolitismo, no hay lugar en la imagen para el chileno promedio.
Además, en las representaciones navideñas, rara vez hay lugar en la posada para el chileno promedio. El niño Jesús, a pesar de haber nacido de una madre semita, es por lo general el bebé rubio perfecto que conocemos de las pinturas del renacimiento. La Navidad es una fecha familiar, y las familias se hacen mezclando el material genético. Por supuesto, en Chile, en las imágenes publicitarias de la familia perfecta suelen enfatizar en la esperanza de la preponderancia de algunos genes sobre otros.
Publicistas chilenos hacen eco de este ideal todo el tiempo. Cuando llegué a Chile la primera vez el año pasado, una farmacia mostraba una mujer morena admirando a su hijo recién nacido rubio. Una representación viva del niño Jesús, sus genes rubios activados por el Espíritu Santo. Aunque el Jesús de fantasía es como el chileno de fantasía, podemos encontrar chilenos más realistas en el nuevo testamento. De hecho, en el mundo gringo hay mucha investigación académica en este campo.
Una vez conocí a un profesor de California que estaba investigando a los mexicanos en la Biblia. Aparentemente, los Santos de los Últimos Días creen que los amerindios son una de Las Tribus Perdidas de Israel (o algo así), pero, pensé… ¿los mexicanos en la Biblia? En la interpretación de este profesor, la presencia de este grupo en la Biblia significa que los mexicanos pueden identificarse con algunos personajes y roles en la narración bíblica, el sincretismo de la cultura precolombina y la fe cristiana es una combinación potente y colorida. Y con la situación de los latinos en los EE.UU, o de hecho de la mayoría de los mexicanos en Mexico, claro es el paralelismo con los hebreos.
¿Pero los chilenos en la Biblia? Bien, quizás deberíamos leer la historia navideña de manera más crítica:
Como los judíos bíblicos, “la Gente del Libro”, muchas familias chilenas invierten fuertemente para educar a sus niños. En ambas sociedades, pocos recursos públicos están disponibles para la educación. Los impuestos se gastan en otras cosas, como fuerzas armadas de grandes tamaños. Y como el ejército del rey Herodes y Roma, las fuerzas chilenas históricamente han estado tan vigilantes contra las amenazas internas como contra cualquier enemigo lejano.
Con los principios fiscales del Jerusalem bíblico y de Santiago, incluso las sociedades estudiosas van a tener muchos miembros sin mucha oportunidad educacional. Es decir, la Gente de la Tierra, y las multitudes urbanas. Tal gente pueden ser audiencias receptivas de los mensajes del cambio radical. Bien, tal vez en el próximo mundo.
En las sedes de poder en la Palestina bíblica y el Chile de hoy, tenemos las clases sacerdotales. Teoréticamente, los fariseos populistas y los saduceos conservadores negocian los intereses de la gente común, pero con una habilidad notable para proteger sus propios intereses.
Sí, hay chilenos en la Biblia, si se buscan. Y el aspiracionalismo no es lo mismo que la esperanza y el compromiso a un mundo más justo.
Pete Leihy
Investigador de educación y sociedad