Navidad con olor a deuda
Señor Director:
Llega fin de año y aunque en todas las películas navideñas nos repitan una y otra vez que el verdadero sentido de estas fiestas es compartir con los seres queridos y que los regalos no son lo importante, lamentablemente la realidad es muy distinta.
Entrar a un mall en diciembre es lo más cercano a estar en el metro en hora punta, lleno total por donde se le mire, filas eternas para comprar, para pagar, para envolver y hasta para irse.
Gran porcentaje de esos impulsivos compradores son jóvenes, incluso muchos de ellos adolescentes. Jóvenes que en su mayoría estudian y aún no entran al mercado laboral, no reciben un sueldo a fin de mes y no tienen ninguna entrada de dinero.
¿Cómo es posible esto? Fácil, hace tiempo que la banca chilena entrega tarjetas, líneas de crédito y cuentas corrientes a cualquier joven sin respaldo alguno, para muchos es como un regalo caído del cielo, como ganarse la lotería de un día para otro, pero hay una mala noticia: esto no es ningún un premio.
Ya sabemos que por culpa de nuestro actual sistema educativo, la gran mayoría de los jóvenes sale de la universidad ya endeudado y a esos millones de pesos hay que sumarles unos cuantos miles de pesos más por culpa de las tiendas y los bancos que nos llenan de tarjetas y ofertones antes de titularnos.
Según datos de INJUV, uno de cada tres jóvenes en Chile está endeudado, 24% de ellos ha dejado alguna vez de pagar sus deudas, el 23% las ha repactado y el 20% ya ha figurado en DICOM.
Y el futuro no se ve mejor, el 45% de los endeudados sub 30 cree que seguirá con deudas por lo menos unos 12 meses más, o sea, hasta la próxima Navidad, cuando vuelva la locura por comprar regalos.
El mismo sondeo muestra que los jóvenes en su mayoría conocen los riesgos de endeudarse y aun así deciden hacerlo.
Pero ¿podemos pedirle a un joven de 18 años, que recién sale del colegio, que sea capaz de decir no a la tentadora oferta de una tarjeta que promete financiar desde una hamburguesa hasta el celular de moda?, ¿debemos exigirles a los jóvenes mayor control en sus gastos o debemos pedirle a la banca que sea más rigurosa al momento de entregar créditos?
Quizás a todos, incluida la banca y las multitiendas, nos hace falta ver más películas navideñas, para entender que el “espíritu navideño” no está en endeudarse ni endeudar al otro.
Nicolás Preuss Herrera
Director Nacional INJUV