Democracia en Crisis
Señor Director:
Hay una ferviente preocupación y utilización política del mal momento económico por el cual pasa el país, para un sector es causa del mal manejo económico y de las reformas económicas que ha impulsado Bachelet, todas sus reformas vendrían a perjudicar a una serie de libertades, y generan incertidumbre, huida de capitales, de la inversión.
Se ha desplegado una protesta, no con cacerolas, ya que no nos encontramos con ciudadanos de escasos recursos, por lo demás dudo que lleguen a la cocina, los medios de defensa utilizados son distintos y el acceso a la «defensa de sus ideas» es diferente, es un sector que no necesita salir a caminar por la Alameda, basta con utilizar sus recursos, investir a cualquiera de experto para defender sus ideales; vemos muchos de estos expertos llenando los periódicos.
Es evidente, no es necesario estudiar en Harvard para darnos cuenta de que una reforma tributaria puede perjudicar en un porcentaje la inversión, y como efecto secundario a la economía, pero no es la causa principal de la crisis chilena. Somos un país que ha fracasado en diversificar la canasta de exportaciones, somos solo cobre… al serlo, lamentablemente nuestra economía está condenada a ser cíclica: cobre a buen precio, auge chileno; cobre a mal precio, crisis.
Es importante, por lo tanto, que un país dependiente de las materias primas, reparta bien sus ganancias entre la población, invierta en educación, y que quienes explotan estas riquezas paguen más por este derecho y se impida la evasión.
El Pentagate, como otros casos conocidos y poco difundidos (dado que en la televisión abierta bien poco se informa), ha demostrado que no todos somos iguales, que esta igualdad, tanto para ejercer derechos como para defenderlos, depende de la posición social que ocupemos y de los recursos económicos que poseamos, mientras otros tienen que sacar la cacerola o convocar a miles por varios meses para lograr influir levemente en las decisiones políticas. A un sector le basta con enviar e-mails, llamar a los ex amigos del club de golf, al ahijado que es senador o donar con la mejor voluntad millones de pesos para financiar campañas de los políticos que son de su línea o a los cuales pueden cobrar favores después.
La real crisis que atraviesa Chile no es de la economía sino de la democracia, de sus derechos fundamentales y valores que propugna. La igualdad, la libertad, la justicia, conceptos sobreexplotados, pero que carecen de valor si son mal utilizados o, en la práctica, no son observados.
Luis Esteban Zamora Araya
Estudiante de Derecho Universidad Católica del Norte