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A propósito de imbéciles: Waissbluth tiene razón

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Por: Claudio A. Faúndez Becerra, abogado


 

Señor Director:

Y ahora, ¿quién podrá defendernos? Parece chiste, pero ante los acontecimientos que hemos conocido este último tiempo, la pregunta adquiere una dimensión que no debiera dejar de impresionarnos.

Hemos descubierto que todo aquello que se decía era cierto: están todos, o casi todos, metidos hasta el cuello. ¿Dónde están metidos? En los bolsillos de los poderosos. Legislan desde ahí, gobiernan desde ahí, nos empobrecen desde ahí. Aparecen unos denunciando al otro sector y luego callan cuando la denuncia cae en su sector. Waissbluth tiene razón: nos han tratado como a imbéciles y quieren seguir tratándonos como tales. ¿Qué hace la ciudadanía ante tal situación? Nada, vota por los mismos, o simplemente no vota, y se limita reclamar sin reaccionar ante toda la evidencia que conocemos. ¿Qué hacen los millones de chilenos que cotizan en las AFP, sabiendo que irremediablemente (esta es otra evidencia), caerán en la pobreza una vez que jubilen? Nada.

Podríamos hacernos diversas preguntas en diversos ámbitos y la respuesta sería la misma: nada, hacemos nada por cambiar nuestro inexorable destino (nuestra realidad tan charcha, diría Redolés). Waissbluth tiene razón; pero la culpa no es del chancho. Éste simplemente se aprovecha de nuestra flojera, de nuestra incapacidad de reaccionar. Aparecerán nuevamente para las elecciones y nos pedirán el voto y se los daremos. ¿Quién podrá defendernos? El Chapulín ya partió, así que no queda más que la esperanza de que algún día no nos comportemos como imbéciles. Sólo así dejarán de tratarnos como tales.

Claudio A. Faúndez Becerra

Abogado

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