Cumbre ONU Mujeres en Chile
Sr. Director:
“Las mujeres en el poder y en la toma de decisiones: construyendo un mundo diferente», es el título de este encuentro que se desarrolló en nuestro país. En una entrevista realizada hace unos días por CNN Chile a la actual Directora Ejecutiva de ONU Mujeres, Phumzile Mlambo, esta reconoció que considera el proyecto que permitirá el aborto en tres causales en Chile sólo como un “buen comienzo”. Ello, dado que este organismo promueve activamente el aborto libre para sus países miembros. Desde su perspectiva, se trata de un derecho básico de mujeres de todas las edades. Defendió la idea de que la mujer es dueña de su cuerpo, que se trata de su decisión. El hijo o hija que engendra, así como el padre, no tendrían ninguna cabida en esta situación.
Afirmó, asimismo, ser católica. Cree que Dios quiere esta autonomía absoluta de las personas sobre sus vidas y sus cuerpos, para que puedan tener una buena calidad de vida. Piensa que la Iglesia debe evolucionar. Sería necesario recordarle a esta importante líder que el quinto mandamiento condena el asesinato y punto. Sin consideraciones a circunstancias varias, pues relativizar el valor de la vida o, bien, considerar a grupos de la especie humana como una categoría inferior a “persona” (en razón de la raza, religión, condición de salud, tendencia sexual, edad, sexo, etc.) ha producido los mayores genocidios de la historia (lo que sigue ocurriendo hoy). Además, en las Sagradas Escrituras encontramos varias referencias al valor de la vida desde la concepción y a cómo Dios escoge la misión que deberá desarrollar cada individuo, incluso desde antes que se forme en el vientre de su madre. Por ello, el aborto es un crimen que clama al cielo, pues el hombre, siendo creatura limitada, coarta los planes de un Dios al que, en definitiva, no dejamos ser Dios.
Finalmente, el aborto selectivo ha permitido que en el mundo falten cerca de 160 millones de mujeres, en relación a los hombres, lo que promueve el comercio de esclavas y la trata de mujeres y niñas, como la ONU Mujer bien lo sabe.
Andrea Valdivieso
Fundación Voces Católicas