Precampaña
Señor Director:
Las revelaciones a propósito de la precampaña presidencial están dejando ver un drama muy parecido al de Macbeth.
En efecto, Shakespeare narra en esa tragedia las perturbadas transformaciones y nefastas consecuencias que provoca en los líderes una ambición sin límite por el poder.
En concreto, el dramaturgo presenta un hombre muy ambicioso cuyo máximo objetivo era ser rey, pero Hécate, la obscura divinidad que para los griegos era la diosa de las encrucijadas, de la magia y de las evocaciones infernales, y que aparece en la obra bajo la imagen de una bruja del destino, se propone provocar la sufrida y vertiginosa caída de Macbeth. Para ello envió a tres brujas a que le profetizaran un futuro maravilloso, que Macbeth creyó con facilidad, pues ello satisfacía el apetito de poder ilimitado que anidaba.
A medida que avanza el drama, incluso tras lograr ser rey, la práctica de sus actos perversos impiden que Macbeth dé marcha atrás y en su desenlace fatal incide tanto su desproporcionada e injustificada confianza en sí mismo, como también el desvergonzado y sin contrapeso estímulo que desplegó en él la señora Macbeth.
Por último, convendría especificar que, si bien la narración de la obra del inglés parece tener un correlato muy cercano en el caso de la precampaña presidencial que ya nadie duda que hubo, faltaría por precisar quiénes serían los actores de la puesta en escena local: ¿quién será Macbeth en el actual drama político del que estamos siendo espectadores?, ¿quiénes serían la siniestra señora Macbeth y Hécate, la bruja infernal?
Germán Gómez Veas
Académico y Consultor en materias de liderazgo y gestión educacional