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Desmunicipalización

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Por: Juan Antonio Sandoval, profesor y exalcalde


Señor Director:

En cumplimiento a su programa de campaña la Presidenta Bachelet ha anunciado, dentro de la profunda reforma a la educación en marcha, la desmunicipalización de los establecimientos básicos y medios.

A través de estas páginas, desde décadas atrás, he denunciado las falencias de la educación municipalizada, impuesta por la dictadura a comienzos de los 80. Con su política de libertinaje económico se hizo tabla rasa de las Escuelas Normales, cuna de los mejores maestros de América. Lo mismo pasó con los pedagógicos, donde se formaban los profesores de liceos y colegios técnicos secundarios. Se reemplazó a estas aulas del saber por infinidad de institutos y universidades privadas que al día de hoy tienen una matrícula de alrededor de cien mil estudiantes, que son atraídos sin PSU siquiera. Sólo los mueve el lucro. Los resultados de exámenes a sus egresados son patéticos y de ahí la penosa educación municipalizada.

Los salarios de los profesores fueron irrisorios. Se nos faltó el respeto y se impusieron unos directivos en el Colegio de Profesores rastreros al régimen, que nunca defendieron los valores ni dignidad del magisterio. Los directores o rectores, nombrados a capricho del gobernador del lugar –como en los tiempos feudales– muchas veces no eran profesores ni profesionales idóneos.

Si bien es cierto que en estos más de 20 años de gobiernos democráticos han sido aumentadas en tres veces las platas en educación, los resultados no han ido en la misma proporción. Los salarios se han mejorado, pero seguimos siendo los parientes pobres del Estado. Por un recluso en cárceles concesionadas se gasta al mes más de $650.000, es decir, mucho más que el salario de un maestro.

De mis colegas que trabajan en la educación municipal, ninguno –habrá quizás excepciones– envía a sus hijos a los colegios municipales. Menos aún los políticos, desde concejales a presidentes de la República. Estatistas en economía, pero no con la educación de sus niños. Muchos alcaldes, jefes todopoderosos de los profesores, tienen mínima escolaridad y algunos con certificados de licencia media muy dudosos. Inconsecuencias de nuestra sociedad.

Estas reformas deben ser lo más consensuadas posible, con la participación de toda la comunidad: profesores, estudiantes, apoderados y políticos entusiastas y pensando sólo en el bienestar y futuro de nuestros niños y jóvenes. Será un proceso de años y complicado. Sería penoso que una vez más se hagan sólo cambios cosméticos, a lo “Gatopardo”.

La paralización del magisterio, en estos días, que sirva para plantear ideas de proyección profundas y que las noticias no sólo queden en los desórdenes y destrucción de los vándalos infiltrados.

Profesor Juan Antonio Sandoval
Ex Alcalde

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