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La ilegitima ley de Pesca

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Por: Juan Montenegro


Señor Director:

En columna de opinión de defensa a la llamada ley Longueira, el señor Juan Carlos González, presidente del Sindicato de Patrones de Pesca, omite información y falta a la verdad.

Aclarar que la Federación de Trabajadores Pesqueros (Fetrapes), fue creada en 2007, como una voz legítima ante el intervencionismo que la Asociación de Industriales Pesqueros (Asipes), mantenía y mantiene en el gremio de los trabajadores.

Recordar también que la concentración de la industria pesquera, a propósito de la ley de Pesca, produjo miles de puestos de trabajo perdidos. Tanto es así que a nivel nacional los trabajadores (plantas y embarcados) no superan los 9.495 y en la Región del Biobío llegan a penas a los 3.530; en ambos casos incluyendo el empleo que generan las Pymes (Fuente SII).

Para los dirigentes que no recuerdan cuanto empleo genera la flota de la VIII Región -la más grande del país-, hoy operan 32 naves entre barcos de arrastres, mediagua y cerco, donde el total de su tripulación no supera los 500 puestos de trabajo. Es decir, los 36 mil puestos de trabajo que habla el Sr. González no existen en la actualidad, y más bien se ha precarizado cada vez producto del monopolio y concentración de la gran industria pesquera, convirtiéndonos en verdaderos temporeros del mar.

La ilegitimidad de la ley de Pesca no es un slogan. El país lo tiene claro y no solo lo ha dicho Fetrapes, sino destacados economistas como Eduardo Engel y Claudio Agostini, Senadores, Diputados, la sociedad civil toda. Incluso la Presidenta Bachelet cuando incorpora este compromiso en su Programa de Gobierno.

Cuando hablamos de ley Longueira, hablamos de concentración, colusión, expropiación al país, dumping, nula competencia y subvención estatal a la industria. Es más, hablamos de pesca sin control (como la pesca comercial disfrazada de pesca de investigación), menos pescados para los artesanales y conflictividad artesanal.

Desde el punto de vista de la sustentabilidad, ha habido un aumento de pesquerías en colapso, un deterioro en la investigación y las recomendaciones del Comité Científico, siguen siendo solo recomendaciones o un parámetro para la decisión final de la autoridad política. Ejemplo claro, fue la definición de cuotas para la merluza común, donde el Comité Científico solicitó que la Subsecretaría de Pesca definiera la cuota más baja para este año, pero la autoridad determinó el parámetro más alto.

Solo me resta señalar al Sr. González, que la ley Longueira ha generado pérdidas de trabajo, disminución en las remuneraciones de los trabajadores, conflictividad social, despotenciamiento de las organizaciones de trabajadores, inexistencia de una plataforma social y menos recursos para el Estado. De los 34 millones de dólares que se recibía, hoy se llega solo a 12 millones de dólares.

Por esto, lo que sí puedo indicar es que desde Fetrapes seguiremos trabajando junto a todos aquellos que se opongan a esta ilegítima ley de Pesca, porque tenemos la convicción que con esta norma perdió el país y todos los chilenos.

Juan Montenegro

Presidente

Federación de Trabajadores Pesqueros (Fetrapes)

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