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A un año del aluvión de Copiapó

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Por: Fabiola Barrenechea Riveros, Académica e Investigadora, Universidad Bernardo O’Higgins


Señor Director:

Parece increíble que a seis años de haber ingresado el proyecto de ley que crea la nueva institucionalidad de Gestión de Riesgo y Emergencia y refuerza el Sistema de Protección Civil, éste aún se encuentre en proceso de “evaluación” por parte de la Cámara del Senado.

Al parecer, no han bastado los desastres que han seguido al 27F, como la erupción del Cordón Caulle o el Terremoto de Coquimbo para recordarles a las autoridades que este es un tema urgente. ¿Cuántas personas más deben perder la vida? Si bien es cierto que en este último tiempo la respuesta a las emergencias ha sido mejor que antes – o menos mala que antes – ¿De verdad creen que estamos mejor preparados? Frente a los terremotos, efectivamente estamos mejor preparados. Nuestras construcciones son referente mundial por su norma sismo-resistente, pero ¿qué pasa con el resto de las amenazas que tenemos? Seguimos construyendo edificaciones en zonas de riesgo volcánico o riesgo de aluvión e inundaciones, y las acciones de los servicios encargados, siguen siendo sólo desde la respuesta a la emergencia. Al parecer, la prevención es sólo una falacia de quienes creemos que es posible.

¿Alguien se ha preguntado por las reales necesidades que tienen los Municipios para gestionar el riesgo y poder responder a una emergencia? La ley orgánica municipal establece que es este Gobierno Local el primero en responder, por ser el que se encuentra en relación directa con la comunidad afectada. El nuevo proyecto de ley del Servicio de Gestión de Riesgos y Emergencias –que se encuentra en “evaluación” desde hace seis años en el Congreso – también endosa responsabilidades a los municipios para enfrentar las emergencias y hacerse cargo de la gestión del riesgo, sin embargo, ninguno de los dos asigna recursos frescos para afrontar esta tremenda responsabilidad, sin mencionar que la mayoría de ellos cuentan con escasas capacidades para poder cumplir la difícil misión.

Este mes se cumple un año del aluvión de Copiapó. Bajo este escenario, ¿qué posibilidades tiene la I. Municipalidad de Copiapó de enfrentar nuevamente un desastre como el ocurrido el año 2015 si las capacidades siguen siendo limitadas?
Así, mientras sigamos sufriendo los embates de esta “loca geografía” que nos tocó tener, tendremos que seguir viendo como cientos de familias perderán a sus seres queridos, sus bienes y sus medios de subsistencia, mientras los “expertos” siguen dilatando un proyecto de ley que es de suma importancia para el desarrollo del país.

Fabiola Barrenechea Riveros
Académica e Investigadora
Universidad Bernardo O’Higgins

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