Publicidad

Las disculpas no bastan si no hay un nunca más

Publicidad
Por: Denise Pascal Allende, diputada PS, Presidenta de la Comisión de Familia y Adulto Mayor, de la Cámara de Diputados


Señor Director:

La reciente cena de los empresarios reunidos en Asexma, en la que participaron personeros de gobierno y candidatos presidenciales, nos ha dejado un sabor muy amargo. Una vez más, hemos sido testigos del uso de la mujer como objeto sexual, lo cual, repudiamos con todas nuestras energías.

Es sabido que los empresarios no escatiman esfuerzos para lograr sus objetivos y ello queda de manifiesto en diversos avisos publicitarios. Es así como en forma reiterada y relajada suelen usar y abusar de mujeres como objeto de venta de productos. Sin embargo, en esta ocasión sobrepasaron todos los límites y fue precisamente por ello, que recibieron el repudio transversal de la sociedad, a través de las redes sociales.

Lo acontecido en la cena de Asexma,donde los empresarios regalaron una muñera inflable al ministro de Economía y Fomento, Luis Felipe Céspedes, bajo el argumento de “estimular la economía”, no es sólo un hecho vergonzoso y repudiable, sino que además, fue una clara demostración de machismo, actitudes que no podemos seguir tolerando como sociedad. Y es precisamente por ello, que valoramos enormemente la espontánea e inmediata reacción de la ciudadanía que no dudó ni un segundo en repudiar y rechazar este hecho. Esto demuestra que se ha ido tomando conciencia de que la mujer no puede seguir siendo utilizada como un objeto.

No obstante, no por ello, nos deja de preocupar este hecho que visibiliza una cultura machista que aún existe en nuestro país, lo que nos parece una pésima señal. Sobre todo, si se toma en cuenta que en Chile, desde la Presidencia de la República, con Michelle Bachelet, así como en otros sectores, como el propio Parlamento, se han impulsado variadas políticas públicas contra la violencia y la utilización de la mujer.

Es por ello que es un grave error interpretar el gesto de los empresarios de Asexma como una “simple broma”, porque con esa lectura no podremos seguir avanzando en el respeto que se merece la mujer y el hombre por igual.

Por lo tanto, las disculpas no bastan si no hay un nunca más.Por su parte, las autoridades de gobierno presentes en la cena, sin limitarse a decir que “fueron sorprendidos”, hicieron bien en reconocer públicamente su error, porque de lo contrario, habrían caído en una contradicción absoluta de lo que ha hecho el gobierno en materia de lucha de género.

No obstante y pese a todas las disculpas, el gusto amargo aún permanece y es porque ha quedado demostrado que algunos sectores no han entendido nada de las políticas públicas que por años las mujeres hemos impulsado y que el gobierno de la Presidenta Bachelet ha potenciado. Por lo tanto, solo resta decir que aún se requiere de mucho tiempo para avanzar en un cambio cultural.

Publicidad