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Nuevo proceso constitucional: ¿Qué espacio tienen las personas mayores? Opinión

Nuevo proceso constitucional: ¿Qué espacio tienen las personas mayores?

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Macarena Rojas
Por : Macarena Rojas Directora del Observatorio del Envejecimiento UC-Confuturo
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Es imperioso volver a abrir el diálogo entre quienes llevan a cabo el nuevo proceso constitucional, tomando en cuenta las opiniones de las propias personas mayores y su inmensa diversidad.


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En 2050 un tercio de los chilenos tendremos más de 60 años, por eso, de cara al nuevo proceso constituyente, vale la pena preguntarse ¿de qué manera se está tomando en cuenta a este segmento de la población?, ¿cómo se podría garantizar un trato digno y calidad de vida hacia ellos? Paradójicamente son quienes más participan a la hora de votar, pero no son lo suficientemente escuchados durante la discusión.

El nuevo Reporte del Observatorio del Envejecimiento UC-Confuturo “Personas Mayores en La Constitución”, expone algunos de los nudos críticos del actual ordenamiento jurídico y los principales desafíos para garantizar aspectos básicos como el derecho a la no discriminación por edad, junto con alertar sobre las barreras de entrada a una mayor participación en el diálogo constitucional.

Por una parte, se advierte sobre la importancia de dejar atrás el asistencialismo, para pasar a un enfoque de derechos en la vejez. En ese sentido, el desafío es instaurar un marco que permita el goce y ejercicio de los derechos y libertades, donde no solo se garantice el acceso y la calidad de prestaciones económicas y sanitarias, sino también a otras relevantes disposiciones como a la participación social y política, a la recreación, a la protección y a la justicia ante un eventual maltrato.

Sin embargo, la imagen social estereotipada que tenemos sobre esta etapa, la acumulación de desigualdades a lo largo de la vida, y la falta de educación cívica, produce discriminación y reduce las ventanas de oportunidad del segmento 60+ en el proceso constituyente. Existen barreras prácticas como la convocatoria online, y otras que se relacionan con la imagen que tenemos de la vejez. No siempre se asocia la participación política a este grupo, como si fuera una preocupación de la gente más joven y no de las personas mayores, y se tiende a invisibilizar sus necesidades.

El propio director de la Fundación Conecta Mayor y coordinador de Incidencia de la Red Voces Mayores, Eduardo Toro, reconoce en el reporte, que uno de los grandes desafíos a atender es la desmotivación, porque a pesar de que muchos de ellos y más de 80 organizaciones sí se lograron involucrar en la realización de una Consulta Ciudadana que convocó casi 10 mil respuestas y la redacción de una propuesta en el proceso constitucional anterior, no fueron lo suficientemente escuchados y hoy buscan impulsar nuevamente la visibilización de esta temática. Por ello, en el actual proceso se ha levantado una nueva Iniciativa Popular de Norma “Un Chile para todas las edades: Reconocimiento de los derechos de las personas mayores” N°4423, la cual recoge elementos del reporte y busca convocar apoyos en este nuevo proceso.

Es imperioso volver a abrir el diálogo entre quienes llevan a cabo el nuevo proceso constitucional, tomando en cuenta las opiniones de las propias personas mayores y su inmensa diversidad. En esto puede aportar el recientemente publicado reporte del Observatorio del Envejecimiento UC-Confuturo que compila información valiosa sobre lo que hoy existe y se necesita en materia legislativa, para albergar al 30% de la población que tendrá más de 60 años en el Chile del 2050.

  • El contenido vertido en esta columna de opinión es de exclusiva responsabilidad de su autor, y no refleja necesariamente la línea editorial ni postura de El Mostrador.
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