Licencias médicas e isapres
Señor Director:
Hace algunos días se conoció la noticia de que el Consejo de Defensa del Estado se querelló contra 7 personas por la compra de licencias médicas, mientras que el Ministerio público iniciaba una investigación de alrededor de 200 personas de quienes se presume también han cometido este delito. Del mismo modo, a fines de 2022 se hizo pública la detención de 29 imputados -23 de ellos médicos extranjeros-por venta de licencias médicas fraudulentas, gracias a las investigaciones de la Fiscalía Metropolitana.
Estos números de los beneficiarios del sistema público y privado, contrastan dramáticamente con aquellos entregados por ISAPRE Banmedica quienes a Julio de 2022 habían desafiliado a más de 2.255 personas sospechosas de haber comprado licencias médicas. Del mismo modo el número de médicos demandados por esta ISAPRE por supuesta emisión fraudulenta de licencias médicas ya alcanza los 600 profesionales.
Esta estrategia judicial viene aparejada de un rechazo sistemático del 40% de los reposos indicados por salud mental- perjudicando a los pacientes en los momentos de mayor vulnerabilidad- y por un cuestionamiento generalizado de las indicaciones de reposo prescrito por médicos especialistas, sin siquiera evaluar al paciente. Se olvida inexplicablemente lo que se conoce en derecho penal como la fórmula de Blackstone, principio que establece que “es mejor que diez personas culpables escapen a que un inocente sufra”.
La sostenibilidad económica del sistema es un aspecto relevante a discutir al plantear una mejora de su diseño, sin embargo, no puede olvidarse que la indicación médica de reposo es una herramienta clínica cuyo fin es la recuperación del paciente y es parte del acto médico realizado según la Lex Artis. Cualquier perversión administrativa o económica que interfiera con este fin no es tolerable, debiese subsanarse con urgencia en lo inmediato y evitarse en una futura reforma al sistema.
Carlos Ibáñez Piña, Red Salud Mental es Salud
Flavia Gal, Fundación Círculo Polar