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Más que palabras

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Por: Éric Latorre


Señor director:

La vocería de gobierno es una tarea compleja que exige comunicar, seducir y contener en un escenario de constante escrutinio. Ante las críticas a la comunicación gubernamental en Chile y de algunos ministros, cabe recordar que el éxito de una gestión depende, en gran medida, de la calidad de su relato.

La comunicación política eficaz requiere de un conocimiento técnico superior y un lenguaje directo, simple y libre de excesos retóricos. Debe ser propositiva, evitando el tono defensivo o negativo que erosionan la confianza. La credibilidad se basa en cifras validadas y honestidad intelectual que evite la especulación; reconocer que se carece de un dato es preferible a improvisar.

En un contexto donde los errores se amplifican en tiempo real, la reacción y el control del lenguaje no verbal son clave. Quien asume este rol debe tener la madurez para abstraerse de sus opiniones, cuidar su forma y fondo, y evitar confrontaciones innecesarias.

El desafío no radica en el volumen de intervenciones, sino en su capacidad para transformar la gestión en un diálogo institucional serio. Solo con comunicación profesional se podrá recomponer el vínculo entre el Gobierno y una ciudadanía cada vez más exigente.

Éric Latorre
Director del Magíster en Gobierno
Universidad Autónoma de Chile

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