Ciclovías en alerta ambiental
Señor director:
La semana pasada, mientras el mundo conmemoraba el Día Mundial de la Bicicleta, Santiago enfrentaba una alerta ambiental. Las autoridades prohibieron encender calefactores a leña y decretaron restricción vehicular. La coincidencia no es menor: revela con claridad la distancia que existe entre el Chile que queremos ser y el Chile que seguimos construyendo.
Cada kilómetro recorrido en bicicleta, es un kilómetro que no suma contaminantes al aire que todos y todas respiramos. Una investigación escocesa encontró que las personas que van al trabajo en bicicleta tienen un 15% menos de probabilidad de recibir medicación para ansiedad y depresión. La movilidad activa no es solo transporte, es salud pública.
Sin embargo, mientras esa evidencia se acumula, la discusión sobre infraestructura ciclista en Chile sigue pendiente. Las ciclovías siguen siendo escasas, discontinuas y pensadas para el deporte más que para el traslado cotidiano. Mientras no exista una red que conecte realmente los puntos donde las personas viven, trabajan y estudian, la bicicleta seguirá siendo una opción solo para quienes pueden darse el lujo de arriesgarse.
El próximo Día Mundial de la Bicicleta deberíamos poder celebrarlo con aire limpio y con ciudades que hayan tomado las decisiones que ese objetivo requiere. Eso no ocurre solo.
Felipe Gutiérrez
Director de la Asociación Chilena de Electromovilidad Liviana (ACHIEL)