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La violencia no se resuelve con castigo

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Por: Francisca Sáez Puentes


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Señor director:

Cuando el cerebro entra en estado de amenaza, prioriza reaccionar antes que razonar. En adolescentes, cuyo cerebro aún está en desarrollo, eso ocurre todavía más rápido. Entonces, un niño a punto de golpear a otro no está pensando en el reglamento y por lo tanto, creer que toda agresión escolar se corrige solo con castigos es insuficiente.

La implementación de la Ley 21.809 y la aprobación del proyecto de Escuelas Protegidas esta semana vuelven a poner la convivencia escolar en el centro del debate, pero prevenir la violencia requiere algo más que protocolos y sanciones.

El desarrollo de habilidades de autorregulación y aprendizaje socioemocional ha mostrado efectos consistentes en la reducción de conductas agresivas y en la mejora del desempeño académico. El meta-análisis de Durlak, basado en más de 200 programas, identificó avances de hasta once puntos percentiles en aprendizaje.

La convivencia escolar y el aprendizaje forman parte del mismo desafío educativo. Un estudiante que logra manejar mejor la frustración y los conflictos también cuenta con mejores condiciones para participar, concentrarse y aprender.

Francisca Sáez Puentes,

directora ejecutiva Fundación Eventuras

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