El tema de Becas Chile ha vuelto a la palestra
Señor Director:
El tema de Becas Chile ha vuelto a la palestra y vuelve a apuntar con el dedo a los becarios como sujetos de juicio. Se les culpa de no aportar al país y, con calificativos muy negativos, se les tilda de sinvergüenzas e incluso de estafadores sociales.
La verdad del asunto es que son los propios becarios quienes se han acercado a la autoridad desde hace más de una década para solicitar que exista un mecanismo de medición de la retribución al país, pero las autoridades sucesivas han cerrado la puerta a cualquier propuesta de evaluación de la inversión pública en capital humano avanzado.
Actualmente, el decreto 664, que regula la retribución, tiene sólo un ítem en su checklist: que el becario que se perfeccionó en el extranjero viva en Chile. Y este aspecto no mide en absoluto el retorno de la inversión. En cambio, el país se da por satisfecho con la mera residencia del becado en el país, aun cuando no realice ninguna actividad que justifique la inversión.
Incluso más. A un becario con trabajo en Chile que, por su propio contrato, deba estar fuera del país por más de tres meses, la ANID lo considera un “desertor” y lo acusa de incumplimiento.
Hay ejemplos de becarios que, al no haber encontrado trabajo en Chile, sí lo han encontrado en el extranjero. Y con el afán moral de retribuir al país, incluyen en sus investigaciones y actividades profesionales cuanto puedan relacionado con Chile, aportando al país como el que más, pero nada de eso se considera retribución.
El programa de Becas Chile tiene un problema de diseño desactualizado que no se ajusta a la realidad del siglo XXI. Es tiempo, entonces, de que la autoridad enmiende el rumbo y aproveche el contingente de profesionales, pensadores, científicos, humanistas y artistas que desean contribuir al país, pero que el sistema no solo no los considera, sino que los acusa injustamente de no aportar al país y de no retribuir la inversión que la sociedad ha hecho.
Finalmente, el actual presidente de la República, al referirse a los deudores del CAE, manifestó que debían acercarse para buscar soluciones. Pues bien, repito que los becarios de Becas Chile se han acercado insistentemente durante los tres últimos gobiernos con propuestas que midan realmente la inversión realizada, pero, lamentablemente, no han sido escuchados.
Carlos Zamora, PhD
Compositor