Cuando el Estado pierde a la niñez
Señor Director:
La reciente noticia que da cuenta de 64 niños, niñas y adolescente “no localizados” preocupó a un país y sus instituciones profundamente, dando paso incluso a intentos de atribuir responsabilidades a gestiones anteriores. Sin embargo, previo a una explicación apresurada, es de suma urgencia reflexionar sobre las debilidades de nuestro propio sistema de protección.
Es inaudito que la pérdida de trazabilidad de niños, niñas y adolescentes se de como respuesta a la falta de coordinación y triangulación de información de nuestras instituciones del Estado. Esta situación termina trasladando responsabilidades a organismos como las Oficinas Locales de la Niñez, que se ven obligadas a realizar labores cercanas a las de un investigador privado, dejando de lado la restitución efectiva de derechos y su promoción.
A esto se le suma un segundo gran problema: la rápida asociación de la niñez migrante a delitos como lo es la trata de personas. Estigmatizando así a la comunidad haitiana y desviando la atención de las verdaderas falencias institucionales.
Proteger los derechos de las niñeces exige un sistema de información robusto, con coordinaciones efectivas y un enfoque basado en derechos. De lo contrario, los errores administrativos se convierten en una profunda discriminación.
Antonia Brañes
Cientista Política, diplomada en intervención social en infancias y adolescencias. Encargada de gestoría de casos de la Oficina Local de la Niñez.