Publicidad

¿Dónde jugarán nuestros niños?

Publicidad
Por: Daniel Alejandro Luna Arias


El Mostrador Fuente Preferida

Señor Director:

El informe del INE confirma una realidad demográfica brutal: Chile registra una tasa de fecundidad histórica de apenas 0,99 hijos por mujer. Nos estamos quedando sin niños y, más allá de las causas económicas, existe una preocupante desinversión del Estado en el entorno público, social y cultural necesario para sostener la infancia.

Asistimos a una retirada fiscal donde el Estado firma compromisos que luego desfinancia. El Parque Metropolitano Sur Cerro Chena en San Bernardo arriesga su operatividad porque el Minvu rechazó el presupuesto para su mantención, dejando en la incertidumbre al Parque La Platina en La Pintana, entre otros. Este desentendimiento es transversal: golpea a la CONAF, forzó el recorte de fondos en la tercera fase de Nueva Alameda y asfixia el desarrollo intelectual de los menores tras la recomendación de Hacienda de eliminar programas clave del Ministerio de las Culturas, como el Plan de Fomento de Lectura en la Primera Infancia (JUNJI) y el mejoramiento de bibliotecas públicas.

Las consecuencias se viven también en los barrios: el 55% de las multicanchas de Santiago están abandonadas o deterioradas. El impacto de este abandono es dramático; de acuerdo con Fundación Integra, los niños en Chile juegan al aire libre apenas 40 minutos al día en promedio; una de las cifras más bajas a nivel internacional, atrapados por la falta de espacios seguros.

Construir un país que incentive la natalidad requiere un ecosistema público que resguarde la niñez. Si el Estado claudica en su deber de invertir y mantener los espacios de recreación, deporte y cultura, seguirá diseñando urbes hostiles para la crianza. Con un mapa fragmentado por la precariedad y niños encerrados, cabe preguntarse, citando la canción de Maná: ¿dónde jugarán los niños?

Daniel Alejandro Luna Arias

 

Publicidad