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El futuro de la construcción en Chile

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Por: Pablo Guerra Cepeda


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Señor director: 

Los recientes terremotos ocurridos en Venezuela, con los graves daños que han dejado a su paso, junto con los crecientes cuestionamientos a la calidad de algunas construcciones en nuestro país, nos invitan a reflexionar sobre un aspecto fundamental pero pocas veces visibilizado: la formación de los profesionales responsables de materializar las obras que habitamos.

Actualmente existen tres profesiones esenciales para el desarrollo de los proyectos de construcción: Arquitectura, Ingeniería Civil y Construcción Civil. Sin embargo, mientras las dos primeras cuentan con formación exclusivamente universitaria, la carrera de Construcción Civil no posee esa misma exigencia, pese a que sus profesionales tienen la responsabilidad directa de liderar la ejecución de las obras y velar por el cumplimiento de los estándares de calidad, seguridad y eficiencia constructiva, además de la responsabilidad civil de los proyectos que lideran.

Cuesta comprender que el mismo Estado que, con visión de futuro, impulsó la creación de la carrera de Construcción Civil en la década de 1940 para fortalecer la calidad de la construcción en Chile, hoy no adopte los resguardos necesarios para garantizar que quienes asumen esta responsabilidad cuenten con una formación del más alto nivel. Ello requiere programas académicos exigentes, una importante inversión en infraestructura y equipamiento por parte de las instituciones de educación superior, cuerpos docentes especializados y una duración adecuada que permita desarrollar las competencias técnicas y de gestión que la profesión demanda.

La construcción es una actividad que impacta directamente en la seguridad, el patrimonio y la calidad de vida de las personas. Por ello, resulta razonable preguntarse si estamos otorgando a la formación de quienes ejecutan las obras la relevancia que efectivamente merece.

Esta situación puede corregirse. Hoy el Parlamento tiene la oportunidad de avanzar en una medida que fortalecería la profesión y contribuiría al resguardo de los estándares que han distinguido históricamente a la construcción chilena: otorgar a la carrera de Construcción Civil el carácter de exclusividad universitaria.

No se trata únicamente de una discusión académica o gremial. Se trata de una decisión que incide directamente en la calidad de nuestras edificaciones, en la confianza de las personas y en la capacidad del país para seguir construyendo infraestructura segura, durable y acorde a los desafíos del futuro.

Pablo Guerra Cepeda

Presidente 

Asociación de Constructores Civiles UC

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