PAÍS
Foto: AgenciaUNO
“Está totalmente equivocado”: Matthei se lanza contra reforma constitucional de seguridad de Kast
La exalcaldesa rechazó modificar la Carta Fundamental para enfrentar la crisis de seguridad, cuestionó los “cambiecitos chiquititos” tras dos procesos constitucionales fallidos y advirtió por las facultades que tendría el Presidente bajo el nuevo estado de excepción.
Evelyn Matthei volvió a instalarse este martes en uno de los flancos incómodos para La Moneda: las críticas a la agenda de seguridad no llegaron desde la oposición, sino desde la excandidata presidencial de Chile Vamos. Esta vez rechazó derechamente la reforma constitucional impulsada por el Gobierno de José Antonio Kast, cuestionó la extensión del nuevo estado de excepción y advirtió sobre el riesgo de entregar amplias atribuciones presidenciales.
“Si alguien cree que cambiando la Constitución se van a acabar los problemas de seguridad en Chile, está totalmente equivocado”, afirmó Matthei en Radio Pauta.
La intervención ocurrió apenas un día después de que el Ejecutivo ingresara al Senado, con suma urgencia, su reforma constitucional de seguridad. El proyecto crea un nuevo estado de excepción de seguridad pública ante amenazas graves e inminentes o una afectación grave de la seguridad pública.
Matthei cuestionó precisamente la velocidad que busca imprimirle La Moneda. “Le pusieron suma urgencia a un cambio en la Constitución, lo cual me parece raro”, señaló, para luego advertir que no espera que la iniciativa sea despachada rápidamente por el Senado.
“Yo, por lo menos, no reformaría la Constitución”, sentenció.
Uno de los principales reparos de Matthei apunta al nuevo estado de excepción. La propuesta permite al Presidente declararlo inicialmente hasta por 120 días y prorrogarlo por otros 120 sin requerir autorización previa del Congreso; solo las extensiones posteriores necesitarían el acuerdo parlamentario. Durante su vigencia, el Mandatario podría suspender o restringir la libertad personal y de locomoción, limitar los derechos de reunión y asociación, interceptar comunicaciones y disponer requisiciones de bienes.
Es justamente esa concentración de facultades la que encendió las alarmas de la exalcaldesa.
“Esto de tener 120 días un estado de excepción, donde además el Presidente puede hacer casi lo que quiere, chuta, ¿qué pasaría esto en malas manos?”, planteó. Y agregó: “A mí no me gustaría nada estar en un gobierno que yo considerara así terrible y que tuviera este tipo de facultades”.
La exalcaldesa valoró, en cambio, la información que maneja respecto de que Renovación Nacional convocaría a especialistas constitucionales para estudiar la propuesta. Los reparos en RN no son nuevos: la semana pasada el senador Andrés Longton calificó parte del cambio constitucional como “algo más simbólico”, mientras diputados de la colectividad advirtieron que cualquier ampliación de atribuciones debe ser compatible con el Estado de Derecho.
“Cambiecitos chiquititos”
Las dudas también alcanzaron a la UDI. Su presidente, Guillermo Ramírez, afirmó inicialmente que, en los términos que habían trascendido, el partido no podía apoyar una reforma que introdujera excepciones capaces de debilitar la institucionalidad. El Ejecutivo posteriormente realizó ajustes y buscó cerrar filas en el oficialismo antes del ingreso del texto definitivo.
Pero Matthei fue más allá de las objeciones particulares. Su crítica apuntó al recurso mismo de modificar nuevamente la Carta Fundamental después de los dos procesos constitucionales fallidos.
“Parece tan absurdo que hayamos tenido dos reformas o dos intentos de reforma constitucional y los dos hayan fracasado, para después terminar haciendo estos cambiecitos chiquititos”, disparó.
A su juicio, normalizar ese camino puede abrir una puerta que después resulte difícil cerrar: “Obviamente que abre la puerta a que el día de mañana cualquier problema que haya en salud o en educación, en esto, qué sé yo, vayamos por la vía fácil de cambiar la Constitución”.
La “Pepa Grilla” del Presidente
No es el primer choque de Matthei con el corazón de la agenda de seguridad de Kast. La semana pasada también rechazó la posibilidad de utilizar militares en poblaciones y sostuvo que “ningún militar te va a aceptar eso”, planteando que el combate al crimen organizado debería concentrarse en herramientas operativas y de inteligencia.
Esas críticas ya provocaron una respuesta particularmente dura desde el oficialismo. El senador Rodolfo Carter la acusó el fin de semana de “encontrarle siempre todo malo” al Gobierno, dijo que estaría favoreciendo el discurso de la izquierda y afirmó que “respirar por la herida habla mal de ella”, vinculando su postura con la derrota presidencial de 2025.
La arremetida de este martes, lejos de bajar esa tensión, vuelve a alimentar el papel que Matthei ha construido durante los primeros meses del Gobierno de Kast. En junio, la analista Paula Walker la bautizó como la “Pepa Grilla” del Presidente: una voz proveniente de la propia derecha que aparece periódicamente para cuestionar decisiones de La Moneda. Desde entonces, sus intervenciones han obligado al oficialismo a responderle una y otra vez.
Esta vez el mensaje fue particularmente directo: para Matthei, el problema de seguridad puede requerir nuevas herramientas, pero no justifica convertir la Constitución en el atajo para resolver cada emergencia política.
Inscríbete en el Newsletter +Política de El Mostrador, súmate a nuestra comunidad para informado/a con noticias precisas, seguimiento detallado de políticas públicas y entrevistas con personajes que influyen.