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La caridad social y pública

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Por: Andrea Espinoza Morales


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Señor Director:

Nuestra Universidad recibe su nombre de uno de los dos santos con que cuenta nuestro país, el sacerdote jesuita Alberto Hurtado, quien inspiró el Día Nacional de la Solidaridad que celebramos cada 18 de agosto.

El padre Hurtado declaró, con una claridad que no ha perdido vigencia, que “la misión del universitario es la del estudioso que traduce esos ideales grandes del hombre de la calle en soluciones técnicas, aplicables, realizables, bien pensadas. Hacerlo es la mayor obra de caridad que puede hacer un hombre, pues es la caridad social, pública”.

Esa visión de lo que una universidad debería ser, se manifiesta semana a semana en el trabajo voluntario de cientos de estudiantes de la Universidad Alberto Hurtado, que visitan escuelas, centros penitenciarios y campamentos, donde viven migrantes, niños, niñas y adolescentes que buscan salir de la pobreza y la exclusión, así como personas que trabajan por la reinserción social de otros. Para una universidad comprometida con la justicia social, ese compromiso no puede vivirse como una actividad aislada, sino como parte fundamental de la formación de los futuros profesionales que liderarán el país.

Somos plenamente conscientes de que la solidaridad, para transformar las realidades con las que dialoga, no puede quedarse en palabras sin acciones concretas, ni en acciones desconectadas de un sentido más profundo. Por eso trabajamos para que todo universitario que participará en la construcción de la sociedad del mañana encuentre aquí un compromiso irrenunciable con el servicio al prójimo, aquel que está más allá de nuestras aulas, de modo que su formación técnica y su compromiso social no sean caminos separados, sino uno solo: la caridad social y pública de la que hablaba el padre Hurtado.

Andrea Espinoza Morales

Directora

Dirección de Comunidad Universitaria

Universidad Alberto Hurtado

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