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Veinte años de TLC con Perú

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Por: Pablo Müller-Ferrés


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Señor director: 

Los 20 años del Tratado de Libre Comercio entre Chile y Perú constituyen una experiencia relevante de integración económica. Más allá del aumento del intercambio bilateral —de US$454 millones en 1997 a US$3.771 millones en 2025—, el acuerdo muestra cómo una institucionalidad comercial estable puede transformar la relación entre dos economías vecinas.

Su existencia ha favorecido la diversificación del comercio y la internacionalización empresarial. El vínculo ya no se limita a bienes, sino que incorpora inversión, servicios, turismo y encadenamientos productivos. Perú se ha consolidado como un destino relevante para capitales chilenos y como mercado para empresas de distintos tamaños. Persisten, sin embargo, oportunidades en infraestructura y logística.

El desafío hoy es construir una segunda etapa de integración. Esto requiere agilizar procedimientos fronterizos, fortalecer la conectividad y promover cadenas regionales de valor, con especial atención a las pymes. En un escenario internacional más fragmentado, profundizar la integración con Perú es también una estrategia para elevar la productividad, diversificar riesgos y fortalecer la resiliencia económica de ambos países.

Pablo Müller-Ferrés

Director del Magíster en Desarrollo Económico, Social y Políticas Públicas

Universidad Autónoma de Chile

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