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El Umbral que falta (a propósito de PISA 2025)

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Por: José de la Cruz Garrido


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Señor Director: 
Entre el 16 de noviembre y el 4 de diciembre, más de siete mil examinadores aplicarán Impulso Lector a 278 mil estudiantes de segundo básico. Es la primera evaluación censal de habilidades lectoras tempranas que tendrá el sistema escolar chileno, y es una decisión correcta: el Estudio Nacional de Lectura de 2017 ya mostraba que más del 60% de los alumnos de ese nivel no alcanzaba lo esperado.
La evaluación, sin embargo, se aplicará sin nota individual, sin consecuencias para el establecimiento y con resultados entregados a nivel de curso. Conviene comparar ese diseño con el del sistema que más ha avanzado en lectura en las últimas dos décadas. Inglaterra pasó del puesto 19 al cuarto lugar mundial en PIRLS, y su instrumento central es una prueba individual, con un umbral definido, en la que el niño que no lo alcanza es identificado, recibe enseñanza adicional estructurada y vuelve a rendirla al año siguiente. La diferencia no es punitiva: es que el niño con el problema tiene nombre y tiene fecha.
Chile construyó el instrumento. Falta la decisión que lo vuelve útil: fijar un umbral individual y asociarle una garantía de apoyo y reevaluación en tercero básico. Sin sanción para la escuela, con obligación respecto del estudiante.
Los resultados de PISA 2025 mostraron que solo un 1% de nuestros estudiantes de quince años alcanza desempeño sobresaliente en Ciencias. Esa cifra se decide mucho antes de los quince.
José de la Cruz Garrido
Centro de Políticas Públicas UDD
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