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El problema del desempleo en la puerta norte de Chile

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Por: Mónica Navarrete


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Señor director:  

El principal problema del mercado laboral de la Región de Arica y Parinacota es que el empleo no está creciendo al ritmo de las personas que se incorporan a él. En junio-agosto de 2026, la tasa de desocupación alcanzó el 9,4%, frente al 6,7% del mismo período de 2025. Esto significa que aproximadamente nueve de cada cien personas que trabajan o buscan empleo estaban desocupadas. Un segundo problema es que aunque la informalidad disminuyó durante el último año, todavía afecta a casi uno de cada tres ocupados y supera el promedio nacional. La situación de los jóvenes requiere especial atención: mientras el empleo regional total permanece prácticamente estancado, la ocupación entre personas de 15 a 34 años cayó un 7,7%. En cambio, la ocupación de personas de 55 años o más aumentó un 10,7%. Esto muestra que mantener prácticamente el mismo número total de ocupados no significa que todos los grupos estén igual. Sin embargo, no podemos concluir que unos estén reemplazando a otros.

¿Cómo se explica este aumento del desempleo? En un año, la fuerza de trabajo de la región creció un 3,1%, mientras la cantidad de personas ocupadas permaneció prácticamente sin cambios. Los sectores de administración pública, el comercio y el transporte y almacenamiento contribuyeron a la disminución de la ocupación, mientras que enseñanza (21,5%) y salud (17,6%), son sectores que compensan parte de las pérdidas en otras actividades.

La situación tiene diferencias entre hombres y mujeres. En la región, los hombres presentan una tasa de desempleo mayor: 10,2%, frente al 8,4% de las mujeres. Pero también en la fuerza laboral más mujeres están incorporándose y consiguiendo empleo, incluso formal, sin embargo, las oportunidades no alcanzan para todas las que buscan trabajar.

Por su parte, el indicador que combina desocupación y fuerza de trabajo potencial (SU3) llegó al 14,9%. Este incorpora también a personas que tienen un vínculo potencial con el mercado laboral, como quienes están disponibles para trabajar, pero no están buscando empleo.

La situación laboral de Arica y Parinacota también debe entenderse desde su entorno económico. Noticias recientes muestran dificultades para sostener actividades industriales, como el cierre de la planta Oxford, y preocupación del sector turístico por atraer visitantes. Así, el aumento del desempleo ocurre en un contexto de debilitamiento económico. Según el Banco Central, la producción regional cayó un 4,9% en el segundo trimestre de 2026, respecto del mismo período del año anterior, afectada especialmente por la actividad pesquera y la construcción. También hay un contraste importante: el consumo de los hogares creció mientras la producción regional disminuyó. Esto muestra que un mayor gasto de las familias puede coexistir con dificultades en las actividades productivas locales y nos demuestra que no todo ese gasto se transforma en producción y contratación dentro de la región.

Estas cifras muestran la necesidad de fortalecer la capacidad de atraer inversión, visitantes y demanda hacia las empresas locales, y lograr que esa actividad se traduzca en empleos formales y sostenidos.

Mónica Navarrete,

Académica e investigadora de la Facultad de Administración y Economía de la Universidad de Tarapacá.

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