El eslabón que falta
Señor Director:
El Global Innovation Index 2026 de la OMPI ubicó a Chile como la economía más innovadora de América Latina y el Caribe, pero también registró una caída anual de 40,9% en el número de acuerdos de venture capital.
La nueva Reforma del Mercado de Capitales responde, en parte, con un estatuto para el segmento junior de la bolsa. Para ello, fija requisitos proporcionales para empresas de innovación de hasta 10 años, un crédito tributario de 35% para personas naturales y exención del mayor valor en la venta de acciones. Es una pieza bien diseñada y merece aprobarse.
Los incentivos apuntan al inversionista individual, pero quienes acompañan a una startup en sus rondas de crecimiento son los fondos de capital de riesgo y los inversionistas institucionales. Ese capital escasea en Chile, y muchas startups lo buscan afuera, con fondos que suelen pedirles trasladar su matriz. Una empresa que ya se fue difícilmente se listará en la bolsa junior chilena.
Por eso, el estatuto debería complementarse con incentivos para que AFP, fondos de inversión y family offices participen en esas rondas antes de la apertura en bolsa. Por ejemplo, extendiendo los beneficios tributarios a quienes aporten a fondos de capital de riesgo, o con programas de coinversión público-privada. De lo contrario, estaremos construyendo la puerta de salida de un edificio al que pocas empresas lograrán llegar.
José Miguel Vergara,
Subdirector Escuela de Administración y Negocios, Duoc UC