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Soluciones basadas en la naturaleza para la prevención de catástrofes climáticas Opinión

Soluciones basadas en la naturaleza para la prevención de catástrofes climáticas

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Jaime Moreno Burgos
Por : Jaime Moreno Burgos Magíster en Economía y Gestión Regional. Doctorando en Políticas Públicas y Desarrollo Territorial, Universidad Austral de Chile.
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Mientras vemos cómo nuestras calles se inundan este invierno, la solución no es seguir pavimentando ni levantando muros de hormigón que violenten la geografía del sur.


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Las intensas lluvias que durante estos días golpean a distintas ciudades de Chile han vuelto a poner en evidencia la fragilidad de nuestras áreas urbanas frente a los sistemas frontales. El colapso de colectores, el anegamiento de calles y el peligro latente de desbordes nos obligan a hacernos una pregunta fundamental ¿Debemos seguir confiando la calidad de vida únicamente al concreto y a las obras de ingeniería civil tradicional, o es momento de mirar hacia la infraestructura natural que ya poseemos?

La respuesta no es solo ambiental, es profundamente económica y social. En el sur de Chile, y especialmente en Valdivia, contamos con un aliado estratégico invaluable, siendo el Santuario de la Naturaleza Carlos Anwandter un ejemplo emblemático de resiliencia territorial.

La “esponja” natural frente a la rigidez del concreto

Durante las temporadas de tormentas y sistemas frontales, los humedales prestan un servicio de regulación hídrica que ninguna obra humana puede replicar de manera tan eficiente. El humedal funciona como una esponja o amortiguador dinámico que es capaz de disipar la energía de las mareas y almacenar la impresionante cantidad de hasta 15.000 metros cúbicos de agua por hectárea. Lo más valioso es que realiza esta inmensa tarea de manera natural y adaptativa, sin requerir millonarias reparaciones estructurales tras el paso de los temporales.

En contrastante, la denominada “infraestructura gris” (muros de contención, canalizaciones y colectores artificiales) representa una respuesta rígida y costosa al problema de las aguas lluvias en ciudades con una expansión urbana no planificada para la resiliencia hídrica. Esta visión no solo requiere una inversión inicial sumamente elevada, estimada en más de USD $5 millones para magnitudes de protección urbana equivalentes, para ciudades como Valdivia, sino que sus costos de mantenimiento operativo son de nivel medio-alto.

Peor aún; la infraestructura gris no soluciona el problema de raíz, sino que frecuentemente traslada la inundación hacia las comunidades situadas río abajo, con el riesgo latente de sufrir colapsos ante eventos climáticos que superen su diseño de diseño estático.

Humedales como escudos climáticos y sumideros de carbono

El valor de conservar estos ecosistemas va mucho más allá de evitar que el agua inunde nuestras casas, es también una pieza central en la seguridad climática global. En el caso de Valdivia, el Santuario de la Naturaleza Carlos Anwandter actúa como un gigantesco sumidero de CO2, que de acuerdo a estimaciones, captura de forma activa más de 10.640 toneladas de dióxido de carbono equivalente (tCO2e) al año.

Sin embargo, la presión por el cambio de uso de suelo para el desarrollo de proyectos inmobiliarios sobre suelos que han sido rellenos de humedales, amenaza constantemente con destruir esta capacidad. Urbanizar sobre el humedal no solo aumenta drásticamente la escorrentía y el riesgo de desastres hídricos para los futuros residentes, sino que desata una auténtica “bomba de carbono”. Al drenarse o rellenarse el suelo, se pasa de capturar emisiones a liberarlas de forma masiva, cerca de 113.000 tCO2eq anuales por la oxidación de su materia orgánica.

En un escenario donde el Precio Social del Carbono oficial fijado por el Ministerio de Desarrollo Social y Familia está al alza, alcanzando los $71.1 USD equivalente a $71.801 por tonelada equivalente (Reporte Anual de Precios Sociales 2026), permitir la degradación de este santuario para fines inmobiliarios le generaría al país una pérdida patrimonial y un pasivo climático de más de USD $69 millones.

Rentabilidad social: Invertir en Soluciones basadas en la naturaleza (SBN) es más barato

Como tomadores de decisiones, planificadores y ciudadanos, debemos guiarnos por la evidencia técnica. La conservación de los humedales, catalogada técnicamente como una Solución Basada en la Naturaleza (SbN), requiere un inversión inicial sumamente bajo, cercano a los USD $125.000 para programas de protección activa y costos operativos anuales muy contenidos, alrededor de USD $55.000.

Al poner estos flujos en una balanza social a 10 años, los números son categóricos. Mientras que la opción de Conservación (SbN) arroja un Valor Actual Neto (VAN) Social positivo de $6,48 millones USD, la opción de Desarrollo Inmobiliario sobre el humedal genera un VAN Social negativo de $69,2 millones USD debido a las pérdidas de servicios ecosistémicos y costos climáticos.

La opción de la conservación del humedal ostenta una Razón Beneficio-Costo Social de una ratio de 10,8. Esto significa que cada peso destinado a proteger y restaurar nuestro humedal le devuelve a la sociedad casi once veces su valor en seguridad hídrica, prevención de desastres, conservación de la biodiversidad y mitigación climática.

Mientras vemos cómo nuestras calles se inundan este invierno, la solución no es seguir pavimentando ni levantando muros de hormigón que violenten la geografía del sur. La solución más barata, inteligente y segura para el desarrollo territorial de la Región de Los Ríos y del país, es proteger la infraestructura verde que la naturaleza nos heredó, aplicando soluciones basadas en la naturaleza y aprendiendo de experiencias innovadoras en el desarrollo urbano sostenible, como lo implementado en Newcastle upon Tyne en Inglaterra, con el “Denton Flood Alleviation Project” respuesta técnica, creada ante las graves inundaciones que afectaron a la ciudad el año 2012.

  • El contenido vertido en esta columna de opinión es de exclusiva responsabilidad de su autor, y no refleja necesariamente la línea editorial ni postura de El Mostrador.

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