Opinión
Crédito imagen: magnific.es
Hijos de nuestro pasado y padres de nuestro futuro
Porque a la idea de ser padres de nuestro porvenir, se asocia la idea de saber hacia dónde ir. Y vale aquí la frase de Séneca “Ningún viento será bueno para quien no sabe a qué puerto se encamina”.
Miguel de Unamuno, filósofo, escritor, catedrático, diputado y dos veces rector de la Universidad de Salamanca, dirigió en un momento a sus alumnos y académicos un ferviente llamado a no quedarse solo en el pasado, sino que también pensar y ocuparse del futuro. Recuerdo que su frase “Procuremos más ser padres de nuestro porvenir que hijos de nuestro pasado” figura en la apertura del Informe España 2050, elaborado hace un tiempo por la Oficina de Prospectiva y Estrategia de la presidencia del gobierno español. Frase que fue recordada también durante la presentación que hicimos hace unos años con Sergio Bitar, Jorge Mattar y Javier Medina en la Casa de América en Madrid, del libro “El Gran Giro de América latina”, editado por la Universidad del Valle, de Colombia, con el Programa CYTED y el Consejo Chileno de Prospectiva y Estrategia.
Recordar esta sentencia de Unamuno es muy pertinente en los tiempos que corren, que por críticos y acuciantes, mueven más a quedarse en la coyuntura, a revalorar o repudiar el pasado, que a construir el futuro. No se trata de ignorar el pasado, con todas sus consecuencias, sino de este no pese tanto sobre nosotros, que nos impida construir el futuro. Salir de la crisis global en que nos sumergió en este siglo, primero la pandemia, luego las guerras de Rusia-Ucrania, Israel-Hamas, Estados Unidos-Irán, la vulneración del orden multilateral originado por la nueva doctrina de la seguridad nacional de Donald Trump, el cambio climático, los riesgos de la Inteligencia Artificial y las emergencias migratorias, requiere tener, al mismo tiempo que actuamos en las urgencias del presente, un enfoque prospectivo y una visión de futuro al que queremos apuntar. Sin ese espíritu que señala Unamuno, la tendencia será siempre a permanecer en el problema, e incluso, a repetir una y otra vez las mismas crisis.
Hoy vemos como en la Unión Europea, la OCDE, el World Economic Forum, la OMC, en grupos de estudios como el Millennium Project, la World Futures Studies Federation, la Red Iberoamericana de Prospectiva, la Foresight Europe Network, y en muchos gobiernos de los cinco continentes, se instala el pensamiento prospectivo y estratégico para situar las políticas públicas y los planes de desarrollo en el centro de las decisiones. Se va creando progresivamente una red global de inteligencia colectiva, que busca pensar y actuar en futuro, tanto para construir mejores alternativas de desarrollo sustentable, como para articular estrategias conducentes a ello mediante la anticipación y la prevención.
En esta línea está trabajando desde su fundación en 2014 el Consejo Chileno de Prospectiva y Estrategia impulsando con la Comisión de Desafíos del Futuro del Senado un proyecto de ley para la creación de una institucionalidad pública de gobernanza anticipatoria. Aportando asimismo conocimientos y propuestas para el desarrollo de la prospectiva estratégica a nivel global con el think tank The Millennium Project, y en Iberoamérica con la Red Iberoamericana de Prospectiva (RIBER), que celebrará en Santiago en octubre su Congreso Anual reuniendo a prospectivistas y académicos de los estudios de futuros de toda Iberoamérica.
Porque a la idea de ser padres de nuestro porvenir, se asocia la idea de saber hacia dónde ir. Y vale aquí la frase de Séneca “Ningún viento será bueno para quien no sabe a qué puerto se encamina”. O la de Alicia en el país de las maravillas, cuando pregunta al gato de Cheshire “¿Qué camino debo tomar”, a lo que el gato replica: “¿hacia dónde quieres ir? “No lo sé bien” dice Alicia. Y el gato responde lapidario: “Entonces da lo mismo el camino que tomes”.
- El contenido vertido en esta columna de opinión es de exclusiva responsabilidad de su autor, y no refleja necesariamente la línea editorial ni postura de El Mostrador.
Inscríbete en nuestro Newsletter El Mostrador Opinión, No te pierdas las columnas de opinión más destacadas de la semana en tu correo. Todos los domingos a las 10am.