Opinión
¿Quién irá a buscar a quienes no se mueven?
La Política declara equilibrio entre deporte comunitario y alto rendimiento, pero el alto rendimiento tiene financiamiento propio, como el Plan Olímpico y las becas PRODDAR.
El 29 de septiembre, el Ministerio del Deporte presentó la Política Nacional de Actividad Física y Deporte 2026-2037 junto a medallistas y deportistas de alto rendimiento. La imagen muestra a quienes el sistema ya convoca. Fuera de ella queda la mayoría inactiva, a la que el deporte competitivo no ha atraído. Muchas personas mayores, con enfermedades crónicas o con discapacidad buscan mantenerse sanas y sentirse bien, sin competir ni ponerse a prueba.
La Política reconoce como problema “la elevada prevalencia de la inactividad física y las desigualdades en el acceso a la práctica”. Según la Encuesta Nacional de Calidad de Vida y Salud 2023-2024, del Ministerio de Salud, la inactividad alcanzó 51,2%, frente a 29,5% en 2015-2016, con 57,6% en mujeres y 44,5% en hombres. En niñas, niños y adolescentes, la Encuesta Nacional de Actividad Física y Deporte 2024, del Ministerio del Deporte, muestra un alza de la inactividad en tiempo libre de 48,4% en 2019 a 70,1%.
El deporte organizado no llega a esa población. Según esa encuesta, el 83% de los adultos no está vinculado a una organización deportiva, y entre sus razones figuran el desinterés (23,6%) y no saber de organizaciones cercanas (16,3%). Llegar a quienes no se mueven exige ir a buscarlos con actividad física comunitaria y no competitiva.
La Política declara equilibrio entre deporte comunitario y alto rendimiento, pero el alto rendimiento tiene financiamiento propio, como el Plan Olímpico y las becas PRODDAR. Lo comunitario depende de otros ministerios y municipios, una debilidad que el propio diagnóstico reconoce. La evaluación de la política anterior, 2016-2025, registró $333.773 millones en megaeventos frente a $8.273 millones en infraestructura escolar. El riesgo es que la inactividad justifique un presupuesto que termine mayoritariamente en competición.
Fuera del sector se retrocede. En marzo, el Ministerio de Vivienda y Urbanismo suspendió el tramo final de la ciclovía Nueva Alameda-Providencia y retiró su financiamiento, aunque Conaset recomendó continuarla. El Parque Cerro Chena, que esperan más de dos millones de personas del sur de Santiago, está por concluir sin financiamiento comprometido para su mantención.
El decreto que aprueba la Política no fija metas de reducción de la inactividad y las delega a los planes nacional y regionales. La OMS fijó como meta mundial una reducción relativa de 15% de la inactividad al 2030. Chile, país de altos ingresos, debería tomarla como piso ético. Para no quedar en el papel, el Observatorio autónomo y el sistema de monitoreo anunciados deben existir, con presupuesto y rendición de cuentas pública.
Salud también debe moverse. La Estrategia Nacional de Salud 2021-2030 tiene un objetivo de actividad física, sin meta de reducción de la inactividad. Con apoyo técnico y coordinación, su atención primaria puede vincular con la actividad física comunitaria a quienes el deporte no alcanza.
Pedimos que los planes fijen esa meta y orienten los programas a quienes no participan. Esta política se medirá por cuántas personas inactivas logre mover. Aplicada a la cifra actual, la meta de la OMS exige bajar la inactividad de 51,2% a 43,5%.
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