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Codelco: uno más cero igual a dos Opinión

Codelco: uno más cero igual a dos

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Francisco Sánchez Morales
Por : Francisco Sánchez Morales PhD, profesor asociado FEN, Universidad de Chile
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Producir más es importante. Pero antes de celebrarlo hay una condición clave: “que cada tonelada se cuente cuando está terminada, y que se cuente una sola vez.”


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Hasta ahora, la discusión sobre las cifras de producción de Codelco giraba en torno a una pregunta: ¿cuándo puede darse por producida una tonelada de cobre? Los nuevos antecedentes obligan a plantear otra: ¿cuántas veces puede contarse esa misma tonelada?

Codelco investiga eventuales duplicidades en los inventarios de producción entre las divisiones Ministro Hales y Salvador durante 2024 y 2025, las que podrían haber inflado artificialmente las cifras reportadas. La empresa encargó una auditoría externa y entregó los antecedentes al Ministerio Público. Desde una perspectiva contable, se trata de un problema distinto del que conocimos antes.

En el primer episodio, que involucró aproximadamente 27 mil toneladas sobreestimadas, la cuestión central era el momento del reconocimiento, ya que el cobre aun en proceso se reportó como producción terminada sin cumplir con los requerimientos necesarios. No es una distinción inocua. En contabilidad, “producto en proceso” y “producto terminado” son etapas distintas del ciclo productivo. Anticipar la clasificación adelanta la cifra de producción y altera los indicadores con que se evalúa a una unidad.

En este nuevo episodio, ya no se discute cuándo reconocer una tonelada, sino cuántas veces. Y la respuesta contable no admite matices: solamente se puede contabilizar una sola vez.

Según los hallazgos preliminares, un mismo material habría sido registrado como producción por más de una división. Si es así, la suma de ambas cifras estaría contando dos veces una misma tonelada.

En la consolidación de estados financieros las operaciones entre entidades de un mismo grupo deben eliminarse, pues no genera impacto ni valor frente a terceros. Con las toneladas ocurre lo mismo. Codelco se organiza en divisiones y cada una debe medir su producción, pero la Corporación es una sola entidad económica. Consolidar sus indicadores exige identificar los flujos internos de material para que una misma tonelada no aparezca dos veces en el total.

La primera lección es que los datos operacionales y los contables no marchan por carriles distintos. “Toneladas producidas” parece un dato estrictamente físico, sin embargo, detrás de esa cifra hay criterios de reconocimiento, clasificación, trazabilidad y consolidación que requieren control interno y auditoría.

La segunda lección es que estas cifras no son mera estadística. Sirven para evaluar la gestión, fijar metas y pagar incentivos. No es casualidad que la nueva auditoría deba revisar también el efecto de estos registros en el cálculo de los bonos. Cuando una cifra determina remuneraciones, la tentación de forzar su medición deja de ser hipotética. Por eso las reglas para construirla deben ser más exigentes, no menos.

En síntesis, primero, discutimos si algo inconcluso podía darse por terminado. Ahora discutimos si algo ya contabilizado puede volver a contarse al pasar de una división a otra. Son problemas distintos con un denominador común, antes de usar una cifra para medir desempeño, hay que asegurarse de que represente la realidad económica que dice medir.

Producir más es importante. Pero antes de celebrarlo hay una condición clave: “que cada tonelada se cuente cuando está terminada, y que se cuente una sola vez.”

 

  • El contenido vertido en esta columna de opinión es de exclusiva responsabilidad de su autor, y no refleja necesariamente la línea editorial ni postura de El Mostrador.

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