¿Quién ganó las elecciones en Israel?
En este nuevo capítulo de “Mirada Internacional”, el excanciller Ignacio Walker analiza las recientes elecciones en Israel.
Aunque las encuestas le daban una leve ventaja a la oposición, Benjamin Netanyahu, primer ministro de Israel por más de 18 años desde 1996, demostró ser un gato de siete vidas: su bloque obtuvo 53 escaños, frente a 48 del bloque opositor encabezado por Gadi Eisenkot, del partido Yashar, más de centro. La sorpresa la dieron los dos partidos árabes, que casi duplicaron su votación al pasar de 10 a 19 escaños.
Israel es una democracia parlamentaria, la única del Medio Oriente, con una Knesset de 120 escaños elegidos en un solo distrito, por lo que se requieren 61 para formar gobierno. La suma parece simple: 48 más 19 da 67, pero no es fácil para los partidos judíos de oposición aliarse con los partidos árabes, menos aún cuando el Likud cerró su campaña con la consigna “La Derecha o Palestina” y entre los principios de Eisenkot para formar gobierno están el reconocimiento de Israel como “Estado judío” y la eliminación completa de Hamas en Gaza.
Eisenkot, exjefe del Estado Mayor, es tan halcón como Netanyahu, en la línea de lo que Ariel Sharon definió en 2005 como “la indivisibilidad de la seguridad del Estado de Israel”.
Lo que une a la oposición es una sola cosa, que no es menor: sacar a Netanyahu, por los casos de corrupción, sus intentos de fortalecer al Ejecutivo y debilitar a la Corte Suprema y la pregunta sobre su responsabilidad política en el ataque de Hamas del 7 de octubre de 2023.
Hay una tercera alternativa: un gobierno de unidad nacional entre Netanyahu y Eisenkot, que podría verse facilitado por un ataque de Irán o de alguno de sus aliados, como Hezbolá, los hutíes o Hamas, tal como ocurrió con el Gabinete de Guerra de Emergencia tras el 7 de octubre, que duró unos 8 o 10 meses antes de que volvieran la polarización y la fragmentación.
Habrá que ver también qué hacen los ultraortodoxos y ultraderechistas que le han dado a Netanyahu los 6 o 7 votos que necesita y que lo critican por blando con los palestinos y con Irán. En los últimos 10 o 15 años formar gobierno ha tomado entre 50 y 80 días, así que las tratativas recién comienzan: en política, 2 más 2 no son necesariamente cuatro, e Israel no es la excepción.
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