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La UDI le presta ropa a Rabat y acusa a la oposición de sacar provecho político PAÍS Fotos: AgenciaUNO/IA

La UDI le presta ropa a Rabat y acusa a la oposición de sacar provecho político

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Tras una reunión de emergencia marcada por las presiones para cambiar el gabinete, el gremialismo cerró filas contra la acusación constitucional. De paso, disparó contra el Socialismo Democrático, al que trató de “vagones de cola” de la “extrema izquierda”.


Resumen
Síntesis generada con OpenAI
La declaración unánime de la Comisión Política de la UDI no despejó las diferencias internas sobre la continuidad de Fernando Rabat. Algunos diputados han planteado su salida y otros evitaron garantizar su rechazo al libelo. El partido también cuestionó al diputado comunista Marcos Barraza por votar contra una reforma destinada a restringir beneficios penales a condenados por delitos sexuales contra menores. La controversia sigue abierta mientras la oposición prepara una nueva reunión para avanzar en la ofensiva contra el ministro.
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La UDI se reunió de emergencia en medio de las presiones por el futuro del ministro de Justicia, Fernando Rabat, y terminó sacando los dientes contra la oposición. La Comisión Política gremialista aprobó por unanimidad una declaración para rechazar la acusación constitucional contra el secretario de Estado, en plena controversia por las rebajas de condena a sentenciados por delitos sexuales contra menores.

Para el partido, el libelo que preparan las bancadas opositoras no tiene por dónde sostenerse. “No existen fundamentos constitucionales ni legales que justifiquen la presentación de una acusación constitucional”, afirmó la colectividad, en referencia a los 56 decretos cuestionados.

Pero la UDI no se quedó en la defensa del ministro. También apuntó directamente al Socialismo Democrático, acusando a sus partidos de dejarse arrastrar por la extrema izquierda y actuar como “verdaderos vagones de cola”.

El gremialismo subió todavía más el tono y calificó la ofensiva opositora como una de las actuaciones más “mezquinas y deplorables” de la política chilena. Según su declaración, los impulsores del libelo buscan “instrumentalizar el dolor ajeno” para golpear al Gobierno del Presidente José Antonio Kast.

Puertas adentro, las dudas siguen

El respaldo partidario, sin embargo, no significa que la crisis esté resuelta.

La declaración llegó después de que Radio BíoBío informara que la UDI había convocado a su directiva y Comisión Política de emergencia para analizar un eventual cambio de gabinete.

Y es que las diferencias dentro del gremialismo venían acumulándose. Durante un encuentro de diputados en Concón, al que asistieron el biministro Claudio Alvarado y el subsecretario vocero Gonzalo Arenas, algunos parlamentarios plantearon que Rabat debía dejar el cargo, mientras otros evitaron comprometer sus votos para rechazar la acusación constitucional.

Una cosa es cerrar filas contra el libelo y otra muy distinta asegurar que todos los diputados quieren a Rabat en el gabinete. Esa diferencia sigue abierta.

La UDI también aprovechó de pasarle la cuenta al Partido Comunista por el voto del diputado Marcos Barraza contra una reforma que busca restringir las rebajas de condena por delitos sexuales contra menores. Para el gremialismo, ese rechazo contradice la preocupación que la oposición dice tener por las víctimas.

El pronunciamiento llega justo antes de que la oposición vuelva a reunirse. Este jueves 5 de noviembre, presidentes de partidos, jefaturas de bancada y abogados sostendrán una cita en el Congreso, en Santiago, para afinar la acusación constitucional.

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