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Derecha rechaza de plano «discriminación positiva» para mujeres

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Un rotundo »no» es la respuesta de los dirigentes de la UDI y RN frente a la posibilidad de reservar cupos de cargos de representación pública para mujeres y jóvenes. El argumento de fondo es que los porcentajes prefijados no aseguran que las personas más idóneas asuman esos cargos, lo cual termina funcionando como discriminación negativa para hombres y adultos.


En general en el mundo de la derecha existe acuerdo sobre el efecto negativo que tienen, en su opinión, las cuotas de representación en la política. Dirigentes, parlamentarios y académicos de la UDI y RN concuerdan en que asegurar un porcentaje de cupos parlamentarios u otros cargos de representación pública a mujeres y jóvenes es como reconocer "que no se la pueden solos".



El senador Juan Antonio Coloma (UDI) es tajante sobre el tema. "Nosotros no incluimos a las personas ni por su edad ni por su sexo, sino que por sus capacidades", señaló el parlamentario.



El senador Hernán Larraín, también gremialista, opina que "no me parece que los problemas se resuelvan por cuoteo. Hay que buscar maneras para incentivar la participación y mecanismos que garanticen la igualdad más que una discriminación positiva".



Larraín explica que la participación de la mujer es mucho más amplia en el ámbito municipal, pero que en los cargos del Senado y la Cámara de Diputados es más complejo ya que requiere de mayor dedicación, lo cual muchas veces no es compatible con la crianza de los hijos. Otro de los problemas que tienen es que deben viajar constantemente a Valparaíso, lo que para la gente que vive en regiones significa abandonar el hogar.



En la misma línea la diputada por Nuñoa y Providencia, Marcela Cubillos, afirma que la ley de cuotas como está planteada no soluciona los problemas de la baja participación de las mujeres en política.



"Sin tener ningún mecanismo de discriminación positiva la UDI es el partido que presenta más candidatas a concejalas y alcaldesas. Yo creo que esto se debe a que el partido es muy poco discriminatorio en su forma de funcionamiento y lo que ha ayudado mucho es que la UDI trabaja conquistando a gente joven, a través de los centros de alumnos y de la Fundación Jaime Guzmán -donde participan mujeres y hombres", señala la diputada.



"Creo que la ley de cuotas no soluciona el problema sino que le facilita el camino a mujeres que ya están en política, se los hace más fácil. Yo discrepo con las mujeres de izquierda porque ellas quieren cuotas para las candidaturas senatoriales y para las directivas de los partidos políticos y con ello no incorporan a más mujeres, sino que a la que es diputada la incorporan en el Senado", asegura Cubillos.



RN tampoco aprueba sistema de cuotas



En marzo de 2004 el Instituto Libertad, perteneciente a Renovación Nacional, publicó un paper sobre el sistema de cuotas de representación femenina en cargos de elección pública, para incentivar la participación de las mujeres en la vida social.



}Al igual que la UDI, la tienda de Antonio Varas tiene una visión negativa del cuoteo por sexo (y también por edad) y el principal argumento es que "optar por medidas de discriminación positiva implica vulnerar las condiciones de competencia legítima e imponer autoridades sin atender las valoraciones del electorado, violando, a su vez, el principio de la libertad en la elección de representantes"



Otro de los argumentos esgrimidos por María Luisa Brahm, directora del Instituto y autora del texto, es que las cuotas de representación femeninas representan una discriminación para los hombres que también quieren optar a esos cargos. Además, un método así termina por reafirmar la idea de que las mujeres tienen menor capacidad que los hombres, por lo que requieren de un cupo asegurado para postular a un cargo.



Por todo lo anterior Brahm cree que "la discriminación positiva atenta contra los derechos políticos y la dignidad personal de las mujeres y de los hombres" y que la única manera de aumentar la participación de la mujer es "abordar el tema desde una perspectiva de largo plazo, la cual debería considerar aspectos educacionales, la formación familiar, la preparación de las mujeres en materias cívicas y una efectiva democracia interna en los partidos, que les permita ganar posiciones de acuerdo a sus méritos y un día poder postularse a cargos de elección popular".




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