Dos expertos analizan el aumento del suicidio en el país en el último tiempo
Frente el alarmante aumento del número de suicidas en nuestro país -según un reciente informe estadístico dado a conocer por el Servicio Médico Legal (SML)-, sicólogo señala que las causas de este incremento son la falta de comunicación, la dura lucha por la vida, la soledad y los conflictos familiares y de pareja. Siquiatra revela que los principales afectados son los jóvenes.
El Servicio Médico Legal (SML) dio a conocer recientemente un informe del número de autopsias realizadas de las personas que fallecieron por lesiones autoinflingidas de forma intencional durante el 2000 y el 2004 (aún no están las estadísticas de 2005 porque el SML está cerrando el año). Los números de esta recopilación son alarmantes, ya que las 1.208 personas que se suicidaron en el 2000, aumentaron a 1.533 en el 2004.
En Santiago la cifra de personas que se quitaron la vida en el 2004 corresponde 522. En cambio, dentro de las regiones, las que registraron más suicidios en el 2004, se encuentran la V con 181, la VIII con 172, la X con 139 y la VII con 114.
Este estudio también revela que entre el período 2000 y 2004 del total de suicidios en el país, el 15,63% correspondió a las mujeres, mientras que el 84,37% a los hombres.
Frente a estos números, el psicólogo Manuel Orrego puntualiza que "aquella cifra que dice que han aumentado no es lo primordial, sino que lo importante es todo lo que pasa con los suicidas y con sus familias".
Además, acota que el suicidio es multivariable y que "hay que tener en cuenta que se trata de un tema delicado y que incluye a todo el espectro social".
Por su parte, el jefe de servicio de psiquiatría del Hospital El Salvador, Ramón Florenzano dice que a este informe se suman otros como el estudio de salud pública realizado por la Universidad de Chile, que dan cuenta que el aumento de la tasa de suicidio es un hecho empíricamente comprobado.
"El problema ha aumentado en general para todos, pero ha sido más en la gente joven" manifiesta Ramón Florenzano.
Causas
Según el psicólogo Manuel Orrego la tasa de suicidios aumenta en los países desarrollados "porque, aunque parezca raro, se suicidan más los que tienen mayor formación profesional, que los que no la tienen".
Orrego precisa que esto se debe a la competencia, a la dura lucha por la vida y a que cada vez este es un mundo más estresante y no a todas las personas se las prepara para enfrentarlo. "Ha ido desapareciendo lo que es el soporte social. Antes había una protección que eran las redes sociales y existía un concepto de la familia extendida. Esto provocaba que los apoyos que había eran muy relevantes tanto para el caso de enfermedades mentales como para el suicidio".
De igual modo, el psicólogo puntualiza que el medio se ha transformado en algo "muy exitista, ya que uno que tiene que ser exitoso a toda costa". También advierte que cuando las personas no logra comunicar y expresar lo que siente, lo procesa internamente y con ello no consigue confrontar y al no hacerlo, no hay una descarga de esos sentimientos negativos.
«La gente está cada vez más sola, la soledad es uno los males más grandes de los países desarrollados de nuestro siglo. Las personas no tiene a quien recurrir, con quien conversar, cada vez los temas de fondo se comparten menos, la comunicación ha bajado», puntualiza Orrego.
A su vez, Ramón Florenzano asegura que las causas están relacionadas con un mayor nivel de depresión, y que en los jóvenes esto tiene que ver con la falta de oportunidades educacionales, problemas de orientación (¿qué estudiar?, con la presión de que un fracaso significa un alto costo para la familia, o el cómo insertarse luego dentro del mercado laboral.
Debido a que las regiones con más población, como la Metropolitana, Quinta y Octava, son las que encabezan el ranking de suicidios, Florenzano asevera que "cuando existe mayor densidad poblacional existe más despersonalización y soledad y las personas se conocen menos. Esto no pasa en las comunidades pequeñas donde la red social tiende a ser más acogedora".
Ramón Florenzano es también director del departamento de investigación en salud mental de la Universidad del Desarrollo, y señala que debido a estudios que han realizado el Hospital El Salvador y esa universidad, han llegado a la conclusión de que el conflicto familiar y el de pareja son muchas veces los factoresgatillantes de los suicidios.
¿Qué se debería hacer?
Frente a las soluciones, Orrego cree que se debería de "dejar de ser tan fríos y tener mayor calidez y acercamiento, ser menos agresivos cuando se expresan las cosas. En nuestra cultura las personas no expresan las cosas de buena manera, sino en forma ofensiva".
Al mismo tiempo, sostiene que no sólo escasean los espacios de conversación y de reflexión, sino que también está fallando la capacidad de escucha. "Las personas sólo hablan de sus logros, de lo que han hecho, de lo que piensan, pero dejan de escuchar y aquello no acoge y no se comprende al otro", señala.
En tanto, el doctor Florenzano indica que se debe tener conciencia con respecto a cuando un joven o adulto mayor se deprime, puesto que no hay que pasarlo por alto o minimizar la situación.
"Hay que recurrir a los sistemas de salud mental, debido a que la red del Ministerio de Salud en estas materias es amplia, existen consultorios en el nivel primario, centro de salud mental en el nivel secundario y los hospitales están preparados para recibir los casos más complejos", asegura.
También agrega que "lo importante es recurrir dentro del sistema público o privado a los psicólogos, psiquiatras que puede ayudar a diagnosticar y tratar cuando se trata de enfermedades depresivas".
Al igual como lo mencionó Florenzano, Manuel Orrego manifiesta que ante cualquier señal de suicidio o cuando exista alguna duda, es necesario que se recurra a psicólogos y psiquiatras, ya que a su juicio "cuando esto se trata y hay un acogimiento temprano, lo más probable es que no haya suicido, aunque el problema sea muy grande. En la práctica, muchos de los suicidas logran su objetivo, porque no tuvieron tratamiento, acogida y no fueron escuchados".
Por otra parte, dado que muchas veces las personas que quieren suicidarse comentan esta decisión a un cercano, Orrego dice que cuando esto pasa, se debe escuchar a esa persona de forma activa y positiva, puesto que "eso puede ayudar a que esta persona acuda a un profesional. Ahora bien, a estos posibles suicidas no se les debe decir que están enfermos o que se deben tratar de forma urgente porque eso puede ser contraproducente".
El consuelo y la contención para los familiares
Respecto a qué se tendría que hacer con los familiares de una persona que se suicidó, el doctor Florenzano indica que los equipos de salud mental tanto en el nivel primario, como el SAMU, deben estar preparados para atenderlos, ya que pueden venir distintas reflexiones. "Algunos se echan la culpa y se deprimen, otros culpan al sistema, al colegio, a la sociedad o a los mismos doctores que lo trataron", asegura.
Para Orrego es importante acoger a estas personas, ya que "en el entorno de un suicida, ya sea en su familia y amigos, podría haber una probabilidad de que alguien tome esa misma decisión, porque es un impacto que se produce y nadie les enseña como enfrentarlo".
Luego añade que "cuando se suicida alguien la sociedad lo censura y aquello llega a la familia. Es por eso que hay una responsabilidad social que es mucho más grande. Las familias deben tener un soporte".
Tratamiento en la zona oriente de Santiago
Frente a problemas de salud mental como la depresión, Ramón Florenzano sostiene que la Red de Salud Oriente funciona de forma muy organizada en este tema. Además indica que las personas pueden ir a cualquier consultorio de nivel primario a las ocho municipalidades de la red: Providencia, Lo Barnechea, Las Condes, Vitacura, Ñuñoa, La Reina, Macul, Peñalolén, en donde existen profesionales que están preparados y que pueden derivar a los pacientes para un tratamiento apropiado.
Asimismo, asegura que en el Hospital El Salvador, existe una programa que lleva por nombre Terapia Dialéctica Conductual, el cual ha mostrado que se trata de "uno de los tratamientos más efectivos de los últimos años, en relación a estructuras limítrofes de personalidad con tendencias depresivas y con ideación suicida".
Finalmente, Florenzano señala que en el marco de este programa la psicóloga Cecilia Brahm y el psiquiatra Juan Francisco Labra viajaron a EEUU y se entrenaron con la persona que ideó y probó la eficacia de este tratamiento. El Hospital El Salvador señala, por tanto, "es el único centro que realiza el tratamiento bajo los parámetros de quienes lo crearon».