Publicidad

Denunciante de ex párroco de El Bosque pide a Ezzati un pronunciamiento más claro por su decreto

Publicidad

Zanetta solicita al arzobispo que sea “más claro y enfático en sus resoluciones, que nos dé respuesta concretas. En estos tiempos es difícil tapar el sol con un dedo y se hace evidente cuando un proceso no es transparente. Me gustaría que la Iglesia fuera otra vez garante de confianza, que nos reencante con la verdad. Sin embargo, y al vivir de cerca uno de estos procesos, me he dado cuenta de que hay sueños que es mejor ni soñar, porque la decepción pega más fuerte”.


El Mostrador Fuente Preferida

Rafael Zanetta, denunciante del ex párroco de El Bosque Juan Esteban Morales en la investigación por abuso de poder, solicitó al arzobispo de Santiago, Ricardo Ezzati, que tenga un pronunciamiento más claro respecto al decretó emitido por la iglesia y que aplica “medidas pastorales” para corregir el sacerdocio sin que se diga si es culpable o inocente.

Según publica La Segunda, Zanetta envió en la mañana de este martes un correo electrónico a Ezzati en donde le expresa que “como alguna vez se lo dije en su propia casa, para mí el caso Karadima fue devastador. Desde que se sentenció a Fernando Karadima viví, como muchos otros, con el repetido cuestionamiento del ‘¿y ahora qué viene?’. No sólo porque la iglesia El Bosque había sido, en la práctica, el único mundo que yo había conocido, sino porque además temas inconclusos que producían perplejidad y dolor entre muchos”.

Y añade que “algunos de los que fuimos parte de esta comunidad con tintes sectarios tuvimos que asumir un rol para tratar de corregir las irregularidades que parecían no importarle a nadie (…) En ese contexto es que decidimos denunciar a Juan Esteban Morales ante los Tribunales Eclesiásticos por abuso de poder”.

Además, Zanetta explica que con el tiempo Morales ha conseguido una “fama bastante lamentable, por ser una de las pocas personas que todavía le guardan fidelidad y respeto a Fernando Karadima”.

Explica que la conversación sostenida en julio pasado con Ezzati, le expuso de la situación, pero “así y todo salió a dar mensajes erráticos a la prensa, dando a entender que este sacerdote era inocente y que podía confesar y tener su propia parroquia”.

“Quiero pensar que no es consciente del daño que hizo ese día con esta aseveración tan injusta. Las palabras se me hacen costar al explicarle lo que sentí. Tal vez sea necesario decirle que lloré tanto que el cansancio emocional se convirtió en dolor corporal, que fue tan grande la pena y tan tremenda la impotencia que hizo que varios lloraran conmigo, incluso a distancia”, menciona.

El estudiante de filosofía y periodismo expone que “prefiero pensar que usted obró con buena intención, con una lógica retorcida, pero con buena intención al fin y al cabo, porque si no su actuar fue derechamente cruel: cruel conmigo, cruel con mi familia y cruel con el resto de los denunciantes y sus familias”.

También criticó la asistencia psicológica que se le estaría dando al padre Morales, porque “mientras la Iglesia se asegura de la salud mental de esta persona, ninguna jerarquía se acercó a preguntarme cómo lo estaba pasando yo. No hubo nadie que tuviera la delicadeza de explicarme a mí, uno de los denunciantes, las resoluciones de una investigación por la cual yo me había desvivido. Y usted sabía que había sido así, señor arzobispo”.

Además, Zanetta le pide al arzobispo que sea “más claro y enfático en sus resoluciones, que nos dé respuesta concretas. En estos tiempos es difícil tapar el sol con un dedo y se hace evidente cuando un proceso no es transparente. Me gustaría que la Iglesia fuera otra vez garante de confianza, que nos reencante con la verdad. Sin embargo, y al vivir de cerca uno de estos procesos, me he dado cuenta de que hay sueños que es mejor ni soñar, porque la decepción pega más fuerte”.

Publicidad