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Las señales de distancia de Bachelet que acorralan a Escalona Creciente divorcio de discurso con la mandataria estrecha margen de maniobra para el hombre fuerte del PS

Las señales de distancia de Bachelet que acorralan a Escalona

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Marcela Jiménez
Por : Marcela Jiménez Periodista de El Mostrador
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Mientras la propuesta alternativa que surgió el lunes en la noche va directo al fracaso, porque al menos Rabindranath Quinteros ya le dio un portazo oficial, la brecha entre el senador socialista y la ex Presidenta se hace evidente. La teleserie suma a diario un capítulo nuevo y nadie, pero nadie, se atreve a adelantar qué sucederá antes de la comisión política del lunes 20, día clave para el desenlace.


Dicen que la última vez que se vio una performance así de errática de Camilo Escalona fue para las parlamentarias del año 1997, cuando se empecinó en postular como senador por Santiago Poniente, le entregó cinco distritos al PPD por el cupo y al final, perdió estrepitosamente. Hoy muchos recuerdan el episodio para graficar el mal momento que vive el emblemático senador en el marco de la descarnada disputa interna en el partido por las candidaturas senatoriales en la X Región, un conflicto donde las señales que ha dado la candidata presidencial, Michelle Bachelet, estos días distan mucho de una intención clara para salvar o al menos ayudar a su histórico factótum, lo que no facilita las opciones del hombre fuerte del socialismo de ganar el gallito interno.

“Las personas quieren hacer oír su voz, no quieren que se les impongan medidas pensadas por algunos entre cuatro paredes”, dijo ayer Bachelet en el marco de una actividad en terreno en la comuna de San Ramón. Es más, precisó que sobre “las discusiones políticas” sobre las primarias –aludiendo obviamente al conflicto del PS– “no es la política que yo quiero, esa no es la política que la gente quiere”. A buen entendedor pocas palabras.

Es cierto que a fines de la semana pasada y todos los días tanto Bachelet, como en su comando y el timonel del PS, Osvaldo Andrade, han remarcado la importancia de contar con un Congreso que permita a la candidata a partir del próximo año llevar adelante las reformas que está proponiendo para un segundo gobierno. Precisamente a esa tesis se ajusta la salida momentánea que acordó la comisión política del PS del lunes en la noche de pedir a Rabindranath Quinteros que no vaya a senador por Los Lagos, sino que a diputado por Puerto Montt y a Juan Gabriel Valdés lo mismo, que deseche la candidatura por Los Ríos y opte por el distrito de Valdivia. Una formula que les permite a todos postular, llegar al Congreso y evitarse las primarias convencionales.

[cita]En el PS reconocen que aunque Bachelet quiera –por lealtad, por necesidad política de tener a su hombre fuerte en el Congreso o por último, toda una vida de militancia conjunta en la Nueva Izquierda– “no tiene espacio ni chance” de ayudar a Escalona públicamente, porque “ya no hay punto de encuentro en los discursos públicos entre ambos”.[/cita]

Quinteros ya dio un portazo a la propuesta, tras la reunión que tuvo en Puerto Montt con el secretario general del PS, Francisco Díaz, y esta mañana es el turno de Valdés en la sede de calle París, aunque se deduce que tampoco saldrá humo blanco. De ser así, solo resta esperar el lunes en la noche, la nueva reunión de la comisión política, que tendrá a la vista todos los elementos del problema y donde el factor Bachelet es ciento por ciento relevante.

La abanderada ha puesto una y otra vez el acento en las primarias, en la importancia de éstas, ha sido clara estos días en decir que se debe recurrir a ellas –en su formato convencional, ya que no se logró acuerdo para las legales del 30 de junio– para zanjar los conflictos de la plantilla.

Señales públicas que van acompañadas de lo que ocurre en privado. Se sabe y se comenta en el PS que el diálogo del senador Escalona con la candidata y su comando de Tegualda no es tan fluido como muchos creen y que ello se ha traducido en una distancia real entre ambos.

El punto clave es que a estas alturas y por la forma en que ha escalado el conflicto en el PS, Bachelet no tiene muchas alternativas para darle algún salvavidas a Escalona. Ello no deja de ser complejo para la ex mandataria, porque él es una figura clave en términos políticos tanto para la campaña como para su futuro gobierno.

En el PS reconocen que aunque Bachelet quiera –por lealtad, por necesidad política tener a su hombre fuerte en el Congreso o por último, toda una vida de militancia conjunta en la Nueva Izquierda– “no tiene espacio ni chance” de ayudar a Escalona públicamente, porque “ya no hay punto de encuentro en los discursos públicos entre ambos”. Incluso, aunque desde hoy evite hablar del tema ni mencione más las primarias, a estas alturas la candidata no puede retractarse de lo que ya ha dicho. Por eso, se comenta que la abanderada “no tiene cómo mediar” en el conflicto a favor de su factótum, ya que de hacer eso –destacan– le jugaría en contra al “desconocer todo lo que ha dicho como parte de su campaña”.

Ayer en la mañana, su vocero Álvaro Elizalde, afirmó en una entrevista en 24H que los partidos no han estado a la altura del liderazgo de Bachelet, llamó a la prudencia y a terminar con las descalificaciones recíprocas, agregando que la ex Presidenta esta convocando con su campaña a “una nueva mayoría, no un dedazo ni un liderazgo autoritario”. Además recalcó que la situación del PS está en desarrollo y que van a esperar su desenlace, ya que no van a ser parte del conflicto, sino que de “la solución”.

Contrarreloj

El martes en Valparaíso, Escalona dijo que esperaba tranquilo lo que resuelva la Comisión Política del PS este lunes 20 y que él siempre acataba las resoluciones internas de la colectividad, aunque no las compartiera. Eso no significa que el senador esté de brazos cruzados en medio de la crisis que tiene enfrentado a los socialistas, ya que el conflicto por los cupos de la X Región, sus consecuencias y repercusiones, es la conversación obligatoria en las filas de la colectividad.

No se desconoce que él y su entorno están “operando” contrarreloj para amarrar un resultado favorable el lunes, que reconozca su cupo para repostular en noviembre sin someterlo a una medición con Quinteros. Necesita 14 votos y no se descarta que los tenga “casi listos”.

Pero en paralelo, ayer puso sobre la mesa una bomba, que no pasó inadvertida en la bancada de diputados. De hecho cayó como piedra. Anunció una querella ante el Ministerio Público y solicitó que se designe un fiscal especial que investigue el presunto delito de cohecho, de parte de la empresa Corpesca: “Este es un tema muy de fondo, el sistema político no puede mantener una situación como ésta (…)el Congreso del país está constituido para representar los intereses de la nación y, en consecuencia, cometen no solamente una falta ética, sino que un delito penado en la ley quienes toman decisiones a cambio de dinero en el curso del proceso legislativo (…) estaré hasta las últimas consecuencias en este tema, porque aquí se ha puesto en tela de juicio el sistema político en su conjunto”.

El tema es que ese anuncio Escalona lo hizo en compañía del presidente del Consejo Regional de la Pesca Artesanal, Corepa, que agrupa a más de 14.000 pescadores en la X Región, Jorge Bustos, quien acotó que “hay algunos diputados amigos nuestros que tienen que hacerse un “mea culpa” porque no está muy clara su participación en la Ley de Pesca (…) Estoy hablando de mi amigo Fidel Espinoza, a quien respeto por supuesto, pero creo que tiene que aclarar sus dichos. Él dijo ser un defensor siempre de la pesca artesanal, pero en el tema del arrastre, que era clave para nosotros y que se perdió por un voto, él lo votó a favor de los industriales”.

En el PS se habla de una actitud “errática” de Escalona, porque lejos de manejarse con la habilidad que lo caracteriza, esta última semana sólo ha sumado más bencina al conflicto. El anuncio de una querella para la próxima semana fue visto como “una amenaza” y para otros como “una venganza”, pero se coincide en que se suma a los errores anteriores como la salida de libreto en Estado Nacional el domingo –donde habló de primarias truchas en el PS– y la carta a la comisión política en que emplazó a la instancia a tomar una decisión.

A pesar de las operaciones internas, de las gestiones y reuniones que marcan la tónica estos días, nadie se atreve a decir qué sucederá realmente el lunes 20 ni cómo terminará la teleserie socialista.

Eso sí, ya circula una tesis: que Escalona dé un paso al lado si el lunes tiene un revés en la comisión política y lo obligan a someterse a las llamadas primarias convencionales. Algo para lo que no está dispuesto.

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