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La Moneda y la Nueva Mayoría refuerzan a Eyzaguirre para segundo aire de la Reforma Educacional Comité político con ministro de Educación y timoneles acordó mayor diálogo

La Moneda y la Nueva Mayoría refuerzan a Eyzaguirre para segundo aire de la Reforma Educacional

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Marcela Jiménez
Por : Marcela Jiménez Periodista de El Mostrador
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El titular del Mineduc dijo a la salida de la reunión que como esta es “una reforma compleja, que abarca desde la educación inicial hasta la educación superior, por lo tanto las posibilidades de errores de comunicación son grandes”, pero que hoy tuvo una “estupenda” relación con los presidentes del bloque oficialista, porque se “ratificó la unidad de propósitos”.


No fue un comité político cualquiera, como todos los lunes, sino que esta mañana la cita –que se prolongó por más de dos horas a puerta cerrada en La Moneda– fue para hablar de la reforma educacional y escuchar al ministro del ramo, Nicolás Eyzaguirre, quien las últimas semanas enfrentó una serie de críticas internas a su gestión.  Se acordó resguardar el espacio para la discusión prelegislativa y legislativa de los proyectos, escuchar a los partidos de la Nueva Mayoría y poner el foco en que las discrepancias públicas responden a matices, aspectos instrumentales, pero no al fondo de los objetivos del gobierno en este tema. Todo un escenario en que el secretario de Estado salió respaldado por la coalición oficialista para enfrentar el segundo tiempo en el Congreso.

A su vez, el presidente de la DC, Ignacio Walker, resaltó lo “muy positiva de esta reunión” con la presencia de Eyzaguirre, que se llegó a un principio que será relevante para esta segunda etapa de la reforma educacional, ya cumplido el hito de los primeros cien días de gobierno de Michelle Bachelet. “Convergencia sustantiva en los objetivos y flexibilidad en los mecanismos, que son opinables, quiero resaltar la actitud que hemos visto en los ministros de Educación y Hacienda en cuanto a su apertura para perfeccionar proyectos de la reforma educacional”.

El timonel del PS, Osvaldo Andrade, dijo que en la reunión se hizo una “distinción política en que en lo fundamental estamos todos de acuerdo, en lo accesorio se admiten puntos de vista, correcciones, aclaraciones (…) lo accesorio deja de ser relevante”. Bajó el perfil a las discrepancias públicas del oficialismo con el Mineduc y las atribuyó a la normalidad del proceso político, tanto que agregó que «probablemente van a surgir otros momentos con puntos de vista que no sean similares, el punto no es evitar aquello, sino como logramos un tipo de relación que los puntos de vista se puedan articular (…)  estoy dispuesto a escuchar todos los puntos de vista, son respetables, pero con una sola limitación, que no pongan en riesgo la gestión programática del gobierno”.

El vocero de la coalición, el presidente del MAS, Alejandro Navarro, señaló que fue una “interesante” e “importante” reunión con Eyzaguirre, que ahora estamos “en el segundo tiempo del Mineduc”, y agregó que el ministro les planteó un punto de inflexión y que la Nueva Mayoría “le reiteró su compromiso a las bases de la reforma educacional, ahí no hay ninguna diferencia, apoyamos el fin al lucro, a la selección y al copago, pedimos flexibilidad a los mecanismos y el ministro ha dicho que la hay”.

Para subsanar los problemas de diálogo que se le criticaron a Eyzaguirre con la Nueva Mayoría, durante esta semana se llevará a cabo una segunda reunión entre los presidentes de la coalición y el secretario de Estado, para fijar la agenda de los ocho proyectos de ley de la reforma educacional completa. Eso porque –dijo Navarro– hasta ahora ha habido “una visión parcial de la reforma, se han cometido errores comunicacionales, ha faltado un esfuerzo y se han enfatizado las diferencias, todos hemos tenido una responsabilidad en ello”.

El ministro Eyzaguirre dijo a la salida de la reunión que como esta es “una reforma compleja, que abarca desde la educación inicial hasta la educación superior, por lo tanto las posibilidades de errores de comunicación son grandes”, pero que hoy tuvo una “estupenda” relación con los presidentes de la Nueva Mayoría, porque se “ratificó la unidad de propósitos”.

En ese sentido, reiteró su compromiso con la flexibilidad en los mecanismos: “Aquí yo lo afirmo (…) los instrumentos a través de los cuales se llega a los propósitos son flexibles y pueden ser discutibles, nosotros queremos básicamente una mejor educación para todos, terminar la segregación, la familia chilena no tiene nada que temer”.

Negó que su gestión haya sido reforzada desde el Ministerio del Interior, con la llegada de Harold Correa como su nuevo jefe de gabinete y la colaboración del asesor de dicha cartera, Juan Andrés Lagos, para ayudar a desactivar conflictos con los gremios del sector. “El hecho de concordar indicaciones no tiene relación con que haya un funcionario más aquí o allá, sino que con una red más compleja de cómo se integra a los partidos de la Nueva Mayoría en el trabajo prelegislativo y para eso hemos ofrecido toda nuestra disponibilidad”, dijo.

Es más, recalcó que “aquí no ha habido ningún apuntalamiento del Ministerio del Interior, eso es parte de un guionista que está en alguna parte, que escribió una teleserie, que sólo existe en su imaginación, apuntalamiento ninguno”.

Defendió los criterios y decisiones que llevó adelante en los primeros meses de tramitación de los proyectos de la reforma educacional. “Han dicho que debimos poner otro orden de los factores, que debimos partir por la educación pública y después por el copago, a mí me asiste completamente la convicción que ese habría sido un orden que nos habría dado muchos más problemas todavía, había que dar una señal clara de que la educación financiada con recursos de todos los chilenos no puede ser una educación segregada, puede ser mixta, de calidad, provista por el sector particular subvencionado o por el Estado directamente, pero sin segregación, que todas las familias tengan derecho a elegir el establecimiento donde sus hijos puedan ir”, precisó el ministro.

A tono con el modo Mundial y apelando al partido del pasado sábado de la selección chilena con Brasil, Eyzaguirre dijo –para reafirmar su punto del orden de las iniciativas– que “esto es como en el fútbol, cuando termina un partido y nosotros perdemos en los penales, alguien puede decir si hubieran puesto a otras personas a patear los penales habríamos ganado, otros pueden haber dicho que si entrábamos con el mago Valdivia desde el principio hubiéramos ganado, como eso no pasó, nadie puede verificar que esa tesis es correcta o incorrecta”.

El secretario de Estado manifestó que le dan “palos porque bogas y palos porque no bogas” y que están pendientes “piezas legislativas muy importantes” para la reforma, como el nuevo plan nacional docente, el financiamiento basal para las universidades y la  desmunicipalización de la educación. “Los tiempos quizás son más holgados, pero no son infinitos (…) por favor tratemos de trabajar juntos”, agregó

De las permanentes críticas de la DC y en particular de Walker a aspectos de la reforma, el ministro lo defendió, dijo que “Ignacio no ha sido nunca detractor de la reforma educacional, es mi amigo por más de 40 años, converso con él permanentemente, hemos tenido matices respecto de temas instrumentales en los que no tengo el más mínimo problema de flexibilidad, no tengo ninguna dificultad con él”. Eso sí, Eyzaguirre reconoció que es mejor que las cosas se conversen dentro de la Nueva Mayoría, que entiende que como en la primera etapa “los tiempos se precipitaron, posiblemente no hubo ese espacio y esos disensos instrumentales salieron a los medios, pero de ahora en más eso no va a seguir ocurriendo, espero”.

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