«No quiero que se toque mi libertad de pagar un establecimiento, porque no quiero que mi hijo esté con tu hijo»
La frase la utilizó la parlamentaria para graficar la posición que, a su juicio, tienen quienes se oponen a terminar con el copago y el lucro en la educación.
Durante la sesión de este martes de la Comisión de Educación de la Cámara que aprobó la idea de legislar los proyectos de la Reforma Educacional que impulsa el gobierno, la diputada del PC Camila Vallejo planteó que lo que persiguen las iniciativas que terminan con el lucro y el copago es garantizar que los recursos de las familias y el Estado no se destinen al “enriquecimiento” de los sostenedores, y a terminar con la discriminación que sufren los sectores más pobres del país que no están en condiciones de elegir la educación que quieren para sus hijos.
La legisladora afirmó que “lo que queremos asegurar es que todo peso que ingrese, que aporte la familia, que aporte el Estado vaya a parar al mejoramiento del proyecto educativo. O sea, después de pagar remuneraciones, después de pagar lo que tenga que ver con infraestructura, lo que tenga que ver con la alimentación de los niños, si queda algún excedente, que ese excedente sea reinvertido en educación, porque las necesidades de la educación son crecientes, no tienen un límite. Siempre van a necesitarse más recursos. ¿Por qué desperdiciar esos recursos para que los sostenedores se compren cuatro Hammer o inviertan en las Islas Canarias?”, se preguntó, enfatizando que “no podemos obligar a todas las familias, ni menos al Estado, porque lo que pone el Estado es de todos los chilenos, es que contribuyan a que el sostenedor se haga rico”.

Vallejo dijo también que la resistencia que genera en algunos sectores el fin del copago tiene que ver con el hecho de que Chile es un “país clasista” y que todo se reduce a evitar que se mezclen niños de distinto origen social.
“Nuestro país, y esto puede sonar muy impopular, es clasista y el clasismo hoy día lo sufren los sectores más pobres de nuestro país, que son a los que les dicen todos los días ‘¿sabe qué?, yo no quiero juntar a mi hijo con tu hijo. Yo no quiero que se me toque mi libertad de pagar un establecimiento, porque no quiero que mi hijo esté con tu hijo’. Y nadie está velando por ellos”.
“¡Uno lo ve cuando habla con apoderados en su distrito o cuando sale a foros o seminarios y se acerca gente diciendo ‘por qué a mí me discriminan’, porque esa familia que tiene a un niño en un colegio municipal, la verdad es que no puede elegir y nadie está velando por la libertad de elección de esa familia y yo creo que este proyecto sí apunta a velar por aquellos que son más vulnerables, por eso voy a votar a favor”, concluyó.