Trabajadores del INDH responde al Gobierno: hace hincapié en que es un ente autónomo y asegura que les preocupan las críticas sobre sus atribuciones
Por medio de un comunicado de prensa la institución respondió a los juicios en contra de un texto escolar que critica las detenciones por parte de Carabineros en las marchas. «Alentamos a que las autoridades del Estado promuevan sin ambigüedades la educación en derechos humanos y fortalezcan una cultura que los respete. Esto implica, entre otras cosas, entender el rol del INDH en el ejercicio de sus facultades».
Continúa la polémica por el texto escolar del Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH), en que se establece que Carabineros de Chile utiliza las detenciones como una forma de atentar contra la libertad de reunión.
Esta vez los trabajadores del INDH respondieron al ministro del Interior, Rodrigo Peñailillo, quien aseguró que «Carabineros es una institución que va a llegar a los 60 mil funcionarios a fin de este Gobierno. Es una institución que presta servicios en todo Chile, en cada rincón, con sus retenes, con sus comisarías. Los hemos visto en distintos lugares, como en el norte, por ejemplo. No podemos compartir esa expresión».
Por medio de un comunicado de prensa, el instituto hizo hincapié que es un organismo autónomo «que, tal como señala su Ley 20.405, tiene como fin la promoción y protección de los derechos humanos de todas las personas que habitan el territorio nacional. La autonomía que le confiere la ley es fundamental para fiscalizar, libres de presiones de cualquier tipo, el cumplimiento de las obligaciones que el mismo Estado ha tomado en el ámbito internacional. En este sentido, nos preocupa que las críticas sobre los contenidos de un informe deriven en un cuestionamiento a las atribuciones del INDH, las que son necesarias para una institución que, por naturaleza, debe ser autónoma del resto de los poderes públicos».
Además agrega que «es importante precisar que la violación de derechos humanos se produce cuando un/a funcionario/a público/a, o cualquier otro agente a nombre del Estado, vulnera los derechos fundamentales de las personas. Los actos de violencia realizados por civiles son constitutivos de delito, y el Estado tiene el deber de investigarlos y sancionarlos. De no cumplir con este deber, esas situaciones se convierten en una vulneración de derechos humanos».
El documento dice que «alentamos a que las autoridades del Estado promuevan sin ambigüedades la educación en derechos humanos y fortalezcan una cultura que los respete. Esto implica, entre otras cosas, entender el rol del INDH en el ejercicio de sus facultades».
Finalmente, asegura que «por nuestra parte, las trabajadoras y trabajadores del INDH continuaremos desplegando en todas las regiones del país, y dentro de nuestro marco legal, nuestros esfuerzos para promover y cautelar los derechos humanos de los habitantes del territorio nacional frente a la acción u omisión de agentes del Estado».