A lo largo de todo Chile se conmemoró la muerte de Diego Guzmán y Exequiel Borvarán
Camila Vallejo en velatón por el asesinato de jóvenes en Valparaíso: «Lo que vivimos hoy día fue un crimen de odio»
La diputada del Partido Comunista fue una más de los cerca de 500 manifestantes que se dieron cita en la Plaza Italia, para conmemorar el fallecimiento de Diego Guzmán y Exequiel Borvarán, quienes fueron baleados por un civil, luego de que terminara la marcha por la educación convocada por la Confech.
Eran cientos las banderas comunistas que se veían entre las velas repartidas por toda la Plaza Baquedano.
Más de quinientas personas se dieron cita a partir de las 20:00 horas, para realizar una velatón en nombre de Diego Guzmán de 25 años –que estudiaba Prevención de Riesgos en el CFT de la UST y además era secretario general del zonal de Quillota de la JJ.CC.– y Exequiel Borvarán –un joven de 18 años, estudiante de primer año de Psicología en la Universidad Santo Tomás de Viña del Mar–. Ambos jóvenes fueron asesinados, tras recibir disparos al finalizar la marcha estudiantil convocada por la Confech en Valparaíso.
La denominada Plaza Italia fue el lugar escogido en Santiago, mientras que en Valparaíso fue la Plaza Victoria, el lugar en donde ambos jóvenes encontraron la muerte a manos de un hombre que, según versiones de testigos, tras tener un altercado con los estudiantes, debido a que estaban pegando un cartel en la pared de un local de su propiedad, decidió disparles a ambos.
El asesinato de los dos estudiantes causó conmoción en diversos sectores políticos y sociales del país, parlamentarios, líderes estudiantiles y desde el mismo Gobierno hicieron saber su rechazo a lo ocurrido. Algunos de ellos también llegaron a la actividad citada en Plaza Baquedano.
En el acto conmemorativo, la diputada, ex dirigenta estudiantil y miembro del Partido Comunista, Camila Vallejo, dijo que la muerte de estos dos jóvenes recordaba «un anticomunismo que no solamente ha sido levantado desde la derecha, que ha sido fomentado por los medios de comunicación y que ha provocado muchas muertes de compañeros y compañeras».
Entre sollozos y con una compungida voz hizo hincapié en que «lo que vivimos hoy día fue un crimen de odio. Ezequiel, Zamudio y cuantos otros que han caído porque vivimos en una sociedad completamente intolerante, una sociedad que no ha logrado superar las diferencias, que vive al otro mirando con desconfianza, con resentimiento y que no es capaz de comprender la necesidad que hay, de amplios sectores de nuestro país, de levantar la cara, de organizarse, de luchar por hacer justicia, por vivir en un país más digno», agregó.
Además dijo que «este momento, que es de profundo dolor, porque también podría ser cualquiera de nosotros, tiene que ser también un momento que nos permita mirar hacia adelante, con alegría. Tenemos que ser alegres porque es posible construir un mundo distinto, porque es posible construir un Chile distinto, pero ese Chile no lo podemos construir si estamos divididos, si estamos separados, si caemos en el juego de la división, si caemos en estas campañas de criminalización de la protesta, de la huelga, que es nuestro derecho».
Finalmente, hizo un llamado a no olvidar los nombres de los jóvenes muertos y dijo que los cambios esperados es necesario que los «consigamos, a través de una Asamblea Constituyente, una Nueva Constitución».